ver más

La unidad de explosivos del Ejército, encargada de desactivar bombas, realizó 19 intervenciones en 2014.

La gran mayoría de las llamadas resultaron ser falsas alarmas, pero todos los casos se tratan como si fueran una amenaza real, dijo a El Observador el teniente coronel Alfredo Larramendi, jefe de la Brigada de Explosivos.

más Noticias

A fines de 2013 y comienzos de 2014, cuando una banda de delincuentes robaba cajeros automáticos de los bancos, la brigada desactivó un aparato incendiario que estaba listo para ser activado mediante un celular.

Los oficiales de la Brigada se prepararon en España, Estados Unidos y Gran Bretaña.

El grupo cuenta con tres robots capaces de disparar distintos elementos para destruir un paquete sospechoso de ser una bomba; tienen trajes especiales para proteger a los oficiales que son los que se acercan a los explosivos; además de equipos con rayos X, inhibidores de celulares; y un equipo capaz de detectar partículas de explosivos.

“Cortar el cable rojo no existe, eso es Hollywood”, dijo Larramendi a El Observador.

Lea la nota completa este sábado en la edición impresa de El Observador.

Seguí leyendo