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De Juan Pablo Chapital se podría empezar a hablar comenzando por su currículum. Es que a sus 36 años ya ha tocado con grandes como Luis Salinas, Liliana Herrero, o Mandrake Wolf, a lo que se suma el hecho de que actualmente integra la banda estable de Fernando Cabrera. Pero esta guitarrista y compositor polifacético, virtuoso y de gran sensibilidad al tocar tiene una obra propia que aparece como tesoro a descubrir, ya que en su caso, es toda una novedad. De eso y de lo que presentará mañana miércoles en la Zavala Muniz habló el músico con El Observador hace algunos días.

¿Cuál es el concepto del espectáculo Roto y en construcción que presentará en la Zavala Muniz?
Este show es el cierre del ciclo de conciertos y trabajos del año. "Roto y en construcción" tiene que ver con un momento de mi vida, de sentirme de esa manera. Me pareció también un buen nombre para un futuro disco que estoy grabando sin apuro.

¿Va a presentar algunos temas de su nuevo disco?
Sí, algunos sí, como 23 de diciembre, otro que se llama Roto y un tema que es una música mía con una letra de Fernando Cabrera que se llama Chapa y pintura pero no estoy seguro. Pero este show está basado principalmente en el disco Fotografía silenciosa que salió el año pasado. Y aprovechando que la Sala Zavala Muniz está tan buena, quise armar un show bien relajado, íntimo, sin sobresaltos pero con cambios de ambiente y en el que la música fluya bien. Vamos a situarnos en un semicírculo, como si estuviéramos mirándonos.

¿Quiénes lo acompañarán como invitados?
Aprovecho que vuelve Francisco Fattoruso a vivir aUruguay para invitarlo a tocar. Con Francisco somos amigos de la infancia. También va a estar Urbano Moraes y va a estar Santiago Cutinella, con quien tenemos un proyecto de un buen disco de blues. También va a aparecer Rubén Rada tocando unos temas.

¿Y la banda?
Está compuesta por Quique Ferrari, un gran bajista y amigo argentino que se va a encargar del bajo y el contrabajo. A Quique lo conocí en Buenos Aires (viví tres años allá y volví hace dos), y allá tocábamos los dos con Mariana Baraj medio en la onda de Liliana Herrero. Con él pegamos mucha onda y cada vez que toco se viene. Cachi Bacchetta, que es batería de Camen Pi y de Sarita Sabah ,estará también junto a Horacio Di Yorio en piano acústico y teclados. Por lo general, Horacio acompaña a todas las mujeres cantantes… Mónica Navarro, Maia Castro, Carmen Pi… Es el arreglador de todas ellas. Algo debe de tener que las mujeres lo eligen… ¡mucho talento!

Su música es muy jazzera y cuidada pero también tiene mucha uruguayez y potencia...
La música que hago pasa por muchos lugares. En este show tocaremos lo del disco básicamente. No me lo planteé hacerlo en una onda especifica, sino que fue saliendo mientras viví en Buenos Aires. En este disco salen a flote las influencias de tantos artistas con los que trabajé allá y acá. Tengo un perfil medio jazzístico en las composiciones, una cuestión media blusera también, tengo los temas que toco con los Fattoruso que son unos candombes... Es que Opa siempre fue para mí siempre una enorme influencia. También hay unos funks dedicados a Miles Davis. Es un espectáculo que pasa por diferentes texturas; no es un solo estilo de música.

Pero cuando toca en vivo, ¿a quién suena?
Ahora, según me dicen (porque no me doy mucha cuenta), parece que sueno a Jeff Beck. Me sorprende un poco, pero ojo, me encanta Beck. De hecho, en el concierto hago una versión que hizo él del tema A day in the life de los Beatles. Beck no canta pero tiene una forma de expresarse con la guitarra que me interesa mucho porque no compongo letras.

Aparte de esta versión, ¿son todos temas suyos o hay más versiones de otros compositores?
Son todo temas míos salvo en un tema en el que canto y es Piedra y camino de Atahualpa Yupanqui. Estoy solo yo con la guitarra acústica. Salvo este tema, el show son todas canciones instrumentales.

Y mucha uruguayez.
Claro, haber trabajado la mayor parte de mi vida profesional (desde los 18 años toco) con músicos uruguayos muy importantes. El tocar hoy con Cabrera, el haber tocado con Los Terapeutas tanto tiempo, y ahora haciendo candombe con La Calenda Beat… ¡todo eso está!

La tapa del disco Fotografía silenciosa tiene una pretensión algo hippie. ¿Hay algo de ese espíritu en su música?
La tapa me la hizo un amigo, Luis Bellagamba (que trabajó en la película 25 Watts entre muchos otros proyectos) y que sabe que practico el aikidō. Para mí esto es tan importante como la música y él quiso reflejar eso en el diseño. Para mí, el aikidō es un complemento de mi música. Va más por ese lado.

¿Y concretamente, en qué afecta su música este arte marcial que a veces parece —desde afuera— una danza?
La influencia es directa. Pero es muy abstracto y tal vez sea difícil explicarlo… “Ai” es unión, armonía; “ki” es energía de todo lo que existe; “do” es camino. Estos conceptos están presentes en la música profundamente. Además, el aikido trata de no bloquear: usa la energía y redirige la energía del otro. Eso hace que se parezca a una danza por momentos (aunque no lo es, obviamente). Hay ritmos, fluidez. Dialogo con la energía del otro. Lo mismo hacemos los músicos cuando tocamos en vivo: nos vamos pasando energía.
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