Ya ni la muerte impide que los artistas sigan subiendo a los escenarios (y facturando). Claro está que las canciones son inmortales y se puede volver a vinilos, cedés o plataformas de streaming para escucharlas una y otra vez. Pero era más difícil volver a verles en vivo. Los hologramas están empezando a cambiar eso, como pasa con la vuelta de Soda Stereo, que este sábado regresará a Montevideo.
Este 2 de marzo en el Antel Arena se dará un show inédito para el panorama local, ya que a los Charly Alberti y Zeta Bossio de carne y hueso que tocarán en el estadio montevideano se suma un Gustavo Cerati holográfico, para “reunir” al trío argentino y verlos juntos sobre un escenario, aunque el cantante y guitarrista haya muerto en 2014.
En una época donde la nostalgia cotiza en alza, los músicos, sus familias y sus gestores patrimoniales han encontrado varias formas de preservar sus legados y el interés por su obra (en el mejor de los casos) o de seguir generando ingresos millonarios (si uno quiere ponerse cínico): las películas o series biográficas, los documentales, los viejos y queridos discos recopilatorios, de rarezas o de inéditos a medio cocinar, y de un tiempo a esta parte, las giras en vivo con hologramas ocupando el lugar del difunto o del artista que por la razón que sea, ya no puede o no quiere subir al escenario.
Los hologramas son, para simplificarlo muchísimo, esculturas hechas de luz que se proyectan y tienen movimiento. Estas réplicas en 3D se pueden obtener de distintas formas, aunque las más avanzadas implican animación generada por computadora y técnicas de captura de movimientos similares a las que se usan en las películas.
Aunque siguen sin ser una tecnología omnipresente, a lo largo de la última década se han dado varios casos de alto perfil con cantantes y músicos que vuelven a aparecer en escena mediante este recurso, tanto en espectáculos puntuales como en giras enteras.
En 2012, el rapero estadounidense Snoop Dogg lo utilizó para “revivir” a su colega Tupac, asesinado en 1996. Dos años después, en los Grammy, se aplicó para que Michael Jackson aparezca cantando Slave to the Rhythm. Frank Zappa, Roy Orbison y el cantante cubano El Taiger son otros ejemplos internacionales.
El Indio Solari apareció de esta forma en una presentación de su banda, Los fundamentalistas del aire acondicionado, en 2020. De esa forma, el cantante fue parte del show “interpretando” tres canciones, luego de retirarse de la vida pública por razones de salud.
Embed - La Oscuridad / LFDAA + Holograma Indio - Estadio Malvinas Argentinas Marzo 2020
Whitney Houston protagonizó de forma holográfica una gira entre 2020 y 2022 que fue considerada un fracaso. Mejor suerte tuvo el grupo sueco ABBA, una de las inspiraciones directas para el show de Soda Stereo que este sábado pasará por Montevideo.
Björn Ulvaeus, uno de los integrantes de ABBA, dijo allá por 2008 — y repitió después en distintas ocasiones— “nunca nos volveremos a subir a un escenario”. Y lo cierto es que han cumplido, porque si bien el cuarteto lleva cuatro años dando sus shows en Londres, y ya han pasado cuatro millones de personas por ellos, lo cierto es que ninguno de los cantantes está allí.
Los ABBAtars (un toque de genialidad) que aparecen en estas presentaciones se generaron en base a un registro de los miembros del proyecto. El cuarteto fue filmado utilizando trajes de captura de movimiento, y lo mismo sucedió con dobles más jóvenes para sus coreografías.
Así, sobre el escenario ABBA se ve como en la década de 1970, sus voces son las actuales grabadas de nuevo para estos shows, y hay una banda en vivo que acompaña a los hologramas.
Me verás volver
Voyage, tal es el nombre de la residencia de ABBA en Londres, fue el catalizador para el proyecto de Soda Stereo que pone a Cerati sobre el escenario gracias a grabaciones hechas en 1997 y en 2007, en el marco de la última gira que el trío argentino realizó ese año, titulada Me verás volver, y que se desarrolló diez años después de que la banda se disolviera.
Antes de este regreso holográfico hubo otros dos antecedentes para Ecos, el nombre de la gira que están desarrollando actualmente. Uno fue el espectáculo Sép7imo Día, realizado por la compañía Cirque du Soleil, y el otro fue la gira Gracias totales, en la que Alberti y Bossio tocaron acompañados por invitados especiales — algunos presentes, otros vía pistas— y grabaciones de Cerati.
Ecos ha dividido aguas entre quienes lo consideran un homenaje conmovedor a la figura de Cerati y al legado de la banda, una de las más exitosas del rock argentino, y quienes lo consideran una falta de respeto y una forma de lucrar descaradamente.
El comienzo de la gira tuvo algunos accidentes que sumaron a esa grieta, con un fallo tecnológico que generó una demora de dos horas en Ciudad de México, y un corte de energía en Buenos Aires en pleno show.
El Gustavo Cerati digital se logró a través de una cruza de inteligencia artificial, captura de movimiento y renderizado 3D, para generar una figura que reacciona en tiempo real al diseño de luces y al entorno para darle más realismo. Este Cerati digital interactúa con sus compañeros de banda y con el público, aunque no dejan de ser grabaciones.
Los videos de la gira muestran a público joven llorando desconsolado por la emoción de ver a los tres miembros de Soda en vivo y a un muerto resucitado tocando esas canciones. Un Cerati congelado en 2007 mientras que para Charly y Zeta pasaron 20 años más. Los más veteranos, por su parte, rascan la picazón de la nostalgia.
Aunque Soda Stereo nunca tuvo un campo demasiado fértil en Montevideo, donde solo tocaron una vez sin demasiado éxito, las cosas han cambiado para la banda que tocó más veces en Punta del Este que en la capital uruguaya. Si bien Cerati mostró en reiteradas ocasiones su fanatismo por la música local, tenía una residencia de veraneo en estas costas y como solista sí tocó con relativa frecuencia, con Soda fue otro cantar. Al grupo siempre le fue mejor en Chile, Perú, Colombia y México que aquí, más allá de la cercanía cultural y la generalmente buena recepción que los grupos argentinos han tenido siempre de este lado del Río de la Plata.
Pero ahora, seguramente con una mezcla de nostalgia, intriga por ver cómo se resuelve el asunto técnico, y la posibilidad de ver al grupo “reunido”, Soda Stereo volverá a Montevideo en un show para el que quedan unas pocas entradas disponibles en Tickantel.