“Hay que plantearle a la gente propuestas y no si soy más de izquierda que el otro”
El diputado del MPP advierte que las disputas a la interna del Frente Amplio por la velocidad de los cambios continuarán
Señalado por el presidente José Mujica como una de las caras de la renovación del MPP, el diputado Alejandro Sánchez, de 33 años, es uno de los referentes de la bancada oficialista en Diputados. En ese proceso, reconoce que durante la legislatura hubo proyectos en los que tuvo “pocos instrumentos” para defenderlos y advierte que en el próximo período continuará la disputa interna en el Frente Amplio (FA) por definir “la velocidad” de los cambios en caso de un eventual tercer gobierno de izquierda. A continuación un resumen de la entrevista que mantuvo con El Observador.
Cuando el presidente José Mujica o la senadora Lucía Topolansky hablan de renovación en el MPP, usted siempre está entre los primeros que mencionan. ¿Por qué cree que pasa eso?
Creo que el MPP ha generado una apuesta importante a varios compañeros. De los diputados más jóvenes, tres son del MPP. No se trata de poner un joven y sacar un viejo. La renovación también es renovación en términos de planteos. Que se maneje mi nombre dos por tres, yo asumo que es como una barra más grande de compañeros y no soy solo yo. En este caso me toca a mí asumir una responsabilidad, pero lo que hay atrás es una barra más grande de compañeros que están trabajando en otros ámbitos.
En las discusiones parlamentarias siempre es de los primeros en pedir la palabra y salir a cruzarse con la oposición. ¿Es una decisión personal o es una estrategia de la bancada?
En la comisión de Hacienda, que es donde estoy, se han trabajado temas de peso porque es donde se mueve la muchachita de la película (la plata). Eso te permite tener visibilidad. También yo tengo una característica de que me gusta el debate. Uno no viene al Parlamento a hacer la plancha, viene a debatir. Un legislador del gobierno tiene que venir al Parlamento a generar los instrumentos para que el Ejecutivo pueda gobernar. Tenés que ser un tipo que se prepare para defender al gobierno en las áreas más sensibles, aun cuando se tienen pocos instrumentos para defender.
¿Sintió que algún proyecto era complicado de defender?
Y, hubo varios. En realidad, una ley es una construcción colectiva y hay una síntesis donde todos dejamos un poquito. A mí quizá sea porque fue la primera, pero la discusión del Presupuesto sobre el tema funcionarios públicos fue una donde me sentía que contaba con pocas herramientas para defender. Ese Presupuesto se proyectó de una manera donde queríamos transparentar situaciones. En política cuando transparentás cosas y del otro lado te generan un discurso muy demagógico, tenés dificultades para expresarlo.
El Espacio 609 es el grupo del presidente, el que más debe defender su gestión, pero termina la legislatura con dos senadores escindidos dentro del FA. ¿Por qué pasó eso?
La vida política tiene esas cosas. El MPP es el grupo más fuerte en el Espacio 609 y eso también nos genera problemas. Hay compañeros independientes o de grupos más pequeños que a veces pueden sentirse avasallados por el MPP. El sector fue aprendiendo que tiene que ir más allá de un acuerdo electoral. Hay varios compañeros que comparten una visión política similar a la nuestra y que hay que tratar de generar un espacio común que nos pueda coordinar. En este caso con Constanza (Moreira) y con (Alberto) Couriel se da una situación que nos aleja en la coyuntura. Hay compañeros que entendieron que tenían que construir otra candidatura y a mí me parece muy sano. En términos del proyecto, yo no creo que se hayan alejado. El proceso fue ese y no las diferencias políticas que nos llevaron a alejarnos. Porque en realidad nunca pensamos igual. No es un drama lo que sucedió.
Habló de alianzas. En la previa al congreso se formó el grupo de los ocho con una propuesta económica alternativa a la del astorismo. ¿Cómo ve el horizonte político dentro del FA, donde lo más probable es que estos dos polos se consoliden?
Yo creo que está sucediendo algo que era lógico en el FA, que son procesos de síntesis política. No hay tantas corrientes dentro de la izquierda, entonces es lógico que los grupos que piensan más o menos igual empiecen a agruparse para pensar colectivamente mejor. El grupo de los ocho es un espacio de síntesis, pero no es un espacio que se construya en oposición a otro. La izquierda necesita un Frente Líber Seregni (FLS) fuerte; no necesita un FLS débil.
Pero en las herramientas tienen diferencias con el FLS. ¿Cómo se puede manejar esto en un eventual tercer gobierno?
Creo que lo va a manejar el FA como siempre lo ha manejado: con voluntad de acuerdo político. Cuando uno acepta que hay diversidad y que el objetivo es común, y que cada uno haga su experiencia tratando de acumular, y eso no lo hagas para joder al otro, es la forma en que se crece. Yo digo que no hay que pescar en la pecera. En las últimas elecciones, 600 mil tipos votaron al Partido Nacional y 400 mil al Partido Colorado. ¿Todos esos son oligarcas? No. ¿Entonces me tengo que poner a discutir cómo le gano a un sector del FA o tengo que tratar de buscar a ese sector del pueblo trabajador?
Sin embargo, en los días previos al congreso estuvo eso de quién es más de izquierda. ¿No lo notó?
Sí. Creo que eso a veces se da. Pero lo que no hay que matar es la unidad de la izquierda. Esa unidad no es unanimidad. Lo que hay que plantearle a la gente es cuál es mi propuesta y no si yo soy más de izquierda que otro. Hay que discutir programa y no quién es mejor que el otro o quién la tiene más grande.
¿Un gobierno de Tabaré Vázquez con una conducción económica de Astori puede limitar el accionar del grupo de los ocho?
El programa nos contempla a todos. Obviamente que después va a haber discusión sobre política económica, como va a haber en la política social y de seguridad. La discusión en el gobierno no es para dónde ir, porque eso lo resolvimos en el programa. Las discusiones se dan en la velocidad de los cambios, no en el rumbo. Eso siempre genera debate porque la oportunidad de las propuestas siempre es política y ahí hay una valoración de cuán rápido podemos ir. Ahí hay un análisis social. Las discusiones sobre cuánto tienen que profundizarse los elementos que creamos van a estar presentes.
¿Qué opina de la velocidad de los cambios?
Creo que hubo un esfuerzo importante, aunque podríamos haber andado un poco más rápido de lo que anduvimos.
En el corto plazo hay que juntar votos. ¿Cómo enfrentan una posible caída en lo electoral?
Hasta ahora no hemos discutido este tema en profundidad. Estamos muy concentrados en junio y que en octubre gane el FA. El objetivo de la 609 es seguir creciendo. Hay algunas encuestas que nos daban por abajo, ahora hay otras que nos dan por arriba. Yo creo que la 609 va a caer o se va a mantener en la medida que pueda seguir haciendo lo que está haciendo, que es estando en contacto con la gente. Porque creo que la gente primero vota al FA y después vota a un sector. Los frenteamplistas también votan al sector que le parece que representa al FA en esta etapa. La esencia está en transmitir nuestras propuestas. Si nos va bien o nos va mal es hacer futurología.