La hija mayor de Pablo Carrasco, Marcela, dijo al declarar ante el fiscal de Lavado Enrique Rodríguez en la causa Conexión Ganadera, que “estaba esperando” ser citada “para esclarecer todos los hechos que injustamente” le vienen asignando. Además dijo que fue amenazada de muerte tanto ella como sus hijos y que cuando hizo la denuncia en la seccional 9ª no obtuvo ninguna respuesta.
Según reconstruyó El Observador, el primer punto sobre el cual el fiscal la interrogó fue la Fundación Sophia, en la que trabajaba como directora ejecutiva hasta enero, cuando renunció. Según había trascendido desde esa fundación se había hecho una donación de US$ 3.000 a Conexión Ganadera lo que dejó a la institución bajo la lupa.
Al respecto, Carrasco declaró que no se trató de una donación sino de un sponsoreo y como tal existía una contraprestación de entradas y de publicidad a la marca de carne premium Stradivarius, que era la que comercializaba Conexión Ganadera.
También dijo que antes de que ella trabajara en la fundación había existido un contrato de sponsoreo por US$ 5.000. Afirmó que el nexo con la empresa de su padre no lo estableció ella sino que venía de antes y que en los 25 años de existencia de Conexión Ganadera la única relación con la fundación fueron esos dos contratos de sponsoreo que totalizaron US$ 8.000.
Declaró que renunció a la fundación luego de que se la relacionó al caso Conexión Ganadera, porque entendía que le estaba “generando un daño con su presencia” a una fundación que “hace una obra muy buena para población vulnerable de todo el país y que lleva el mensaje de Dios”.
Con respecto a las transferencias por US$ 16 millones que la UIAF del Banco Central detectó que había hecho Marcela Carrasco, dijo que no le asombró ver esa noticia porque trabajó diez años en esa empresa y era la encargada de realizar las transferencias. Afirmó que le daba pena que se mencionara a empresas que nada tenían que ver con Conexión Ganadera.
Puso el ejemplo de que en un solo día había hecho una transferencia por US$ 50 millones, por lo que es probable que aparezcan más transferencias por montos mayores. Agregó que se trata de una empresa auditada, que cumple con los controles antilavado y que lo que ella hacía pasaba también por otros cuatro departamentos de contralor internos.
La planificación sucesoria de su padre y la parábola del buen Samaritano
Por último fue interrogada por el apartamento en Punta del Este que había sido detectado por un informe de la Secretaría Antilavado entregado a la fiscalía en junio, que Carrasco compró para su hija por U$S 290.000. El informe señalaba que “el documento se encuentra en trámite de inscripción en el Registro de la Propiedad”.
Ese informe mencionaba que en 2020 Marcela había vendido un inmueble de Montevideo por U$S 132.000 que había comprado en 2013 por U$S 98.000 y en febrero de 2021, adquirió otro apartamento por U$S 195.000.
Ante el fiscal de Lavado, Marcela Carrasco afirmó este martes que su padre le dijo que esos bienes formaban parte de una “planificación sucesoria” que quería hacer en vida para dejarles a sus hijos la herencia.
Agregó que cuando vinieron los acontecimientos de notoriedad el padre lo vendió y reseñó que una parte del dinero fue depositada a la orden del juzgado de Crimen Organizado que sigue el caso y la otra se utilizó para pagar deudas de Conexión Ganadera. El fiscal le preguntó si ella había recibido algo de dinero y respondió: “Ni un dólar, ni un peso”. Manifestó su voluntad de que si el dinero era de los damnificados, vaya a ellos.
Declaró también que su único vínculo laboral con Conexión Ganadera fue haber realizado un trabajo de big data durante cuatro meses. Luego de la caída de la empresa y de la muerte de Basso participó de una reunión que tuvo su padre y su esposa Ana Iewdiukow (no es su madre) con Daniela Cabral, sus hijas y su yerno, y nunca más intervino.
Cuando el fiscal le preguntó si no había hablado con su padre sobre lo ocurrido, respondió que no. “En este momento mi rol es el de hija. He intentado actuar como el buen samaritano, cuando una persona está golpeada no se le pega. Cuando él esté recuperado vamos a tener una charla con mi padre”, dijo según el relato de las fuentes del caso.
También declaró Valentín Carrasco, hermano de Marcela, a raíz del apartamento que su padre le compró en diciembre de 2022 por U$S 145.000. Al igual que su hermana dijo que ese apartamento formó parte de la planificación sucesoria de su padre y aclaró que al ser hijo del primer matrimonio no había tenido trato con su padre prácticamente hasta 2015, por lo tanto desconocía la historia de Conexión Ganadera. Dijo que se dedicaba al arte y a la cerámica.
El abogado de la familia Carrasco, Jorga Barrera dijo a El Observador que el reclamo de los damnificados es justo y que considera necesario empatizar con la situación que están viviendo pero que aunque el fin sea bueno, "no se justifica que sea a cualquier precio ni vinculando a personas, organizaciones y hechos que notoriamente no tienen ninguna relación”.
Fuentes del caso señalaron que aunque la investigación continuará hasta el momento se estan desvaneciendo las sospechas de que los hijos de los fundadores de Conexión Ganadera formaran parte del esquema de la estafa y de lavado.
Este miércoles declarará la otra hija de Gustavo Basso, Candelaria.