La industria maltera uruguaya atraviesa un momento de fragilidad que ha golpeado con fuerza al litoral del país.
La gerencia de la planta Maltería Paysandú (AmBev-Cympay) formalizó ante el Sindicato de Obreros y Empleados de Norteña (SOEN) una decisión que altera el cronograma productivo del año: la detención total de su producción a partir del próximo 1º de marzo. Esta medida conlleva el envío de aproximadamente 90 trabajadores —el 90% de la plantilla operativa— al régimen de seguro de desempleo inicialmente por dos meses.
Aunque las paradas técnicas son habituales en este sector, la precocidad del anuncio ha generado preocupación en el ámbito gremial. Según declaraciones del dirigente Eduardo Alza al diario El Telégrafo de Paysandú, si bien el año pasado ya se proyectaba una interrupción para los meses de invierno, el adelantamiento de la medida al inicio del año cambia drásticamente el panorama para los trabajadores y la economía departamental.
Por un lado, la planta arrastra un excedente de stock de malta que no ha logrado ser colocado debido a un consumo estancado en Brasil, el principal destino de las exportaciones de la unidad sanducera. A este escenario se le suma la irrupción de malteras chinas que, con precios altamente competitivos, están desplazando a los actores tradicionales y "rompiendo el mercado" regional.
La situación se agrava por la realidad del sector agropecuario local. La baja en la producción de cebada en el país ha derivado en una menor disponibilidad de materia prima para el procesamiento industrial, cerrando un círculo de factores negativos que hoy comprometen la rentabilidad de la operación.
Sin embargo, el dato más inquietante que surgió de la reunión entre la empresa y el sindicato fue la admisión por parte de la gerencia de que, si bien hoy no existe un plan formal de clausura, el cierre definitivo de la planta no está descartado. La viabilidad de Maltería Paysandú quedó sujeta a la evolución incierta del consumo internacional y a la dinámica de precios en los próximos meses.
Pese a que eventos de gran escala como el Mundial de fútbol suelen dinamizar la demanda global, el SOEN califica la situación actual como alarmante, marcando un inicio de año de total incertidumbre para una de las industrias emblemáticas de Paysandú.