"La feria fue muy importante para mi progreso en la vida"
A un año de la apertura de Nuevocentro Shopping, su mayor emprendimiento, Novick cuenta cómo la feria en la que trabajó le dio las claves para convertirse en uno de los empresarios más importantes del medio local
Edgardo Novick tenía 14 años cuando comenzó a trabajar en el puesto de frutas de su padre, como forma de ayudar a su familia de “clase media, media baja”. Novick cuenta con orgullo ese pasado como feriante en donde dice haber aprendido mucho de lo que lo convirtió en uno de los empresarios más importantes del ámbito local: es dueño de la tienda deportiva La Cancha, Nike Shop, el restaurante La Mostaza, After Hotel y, desde hace un año, junto con sus socios Juan Salgado y Carlos Lecueder, de Nuevocentro Shopping.
El centro comercial, al que considera su emprendimiento más importante, demandó casi seis años de análisis y es el primer shopping capitalino por fuera de los barrios costeros. El empresario repasa su vida, el aniversario de Nuevocentro y cómo espera que este shopping evolucione en los próximos años.
Sobre su posible candidatura a la Intendencia de Montevideo por el Partido de la Concertación, prefirió no hacer declaraciones.
¿Qué le enseñó la feria?
La feria fue muy importante para mi progreso en la vida. Me permitió recorrer todos los barrios, hablar con los granjeros que traían la fruta y con los clientes con los que se intercambiaba cosas de la vida.
Muchas palabras que están hoy en la actividad yo las asocio a la feria. Hacía un estado de situación, cuando iba al mercado y tenía que comprar el mejor producto al menor precio y ver qué había, qué no había, tener mucha intuición en lo que podía comprar. Después cuando me gustaba mucho arreglar el puesto, dejarlo prolijo, tratar de tener mucha variedad de producto, hoy a eso le llamamos marketing. Después antes de empezar a vender o poner los precios me recorría toda la feria y veía lo que había en los demás puestos y los precios que podían tener. Eso hoy se aplica como estudio de mercado. Y después, al igual que los descuentos de final de temporada en el shopping, nosotros teníamos que bajar el precio de aquellas frutas que se ponían feas de un día para otro. Toda esa agilidad mental que hay que tener, eso me enseñó la feria.
¿Qué lo llevó a emprender su propio camino como empresario?
Cuando tenía 21 años empezaron a aparecer los supermercados. Yo pensaba que las ferias iban a bajar su nivel de venta o que incluso iban a desaparecer. Finalmente no desaparecieron, pero sí bajaron mucho. Además, como a mí me gustaba el diseño, empecé a mandar a hacer buzos de lana para vender. Al poco tiempo puse un local de seis metros cuadrados en Galería Cristal, donde vendía mis buzos y camisas, jeans y accesorios. Después compré una marca propia que se llamaba Little Stone y llegué a tener 14 locales propios; además vendía en todo el interior. En ese momento empecé a viajar por el mundo y vi que estaban apareciendo las tiendas de moda deportiva, que en Uruguay no había.
Al regresar le digo a Luis Lecueder que tenía que poner una casa de deporte, que era lo que se venía. Él me dice que no hay operadores de ese tipo de tiendas y por qué no las ponía yo. Así, en 1989, puse mi primera casa de La Cancha en Montevideo Shopping.
¿Qué representa La Cancha para usted?
Me dio todo. Después en la década del 90 el rubro deportivo empieza a crecer a crecer y crecer. Nos sentimos como los pioneros en casa de deportes boutique en Uruguay. Antes existían otras casas de deporte pero eran más bien proveedurías y yo creo que fue un logro y nos hizo posicionarnos como la cadena más importante del rubro en Montevideo.
¿Cómo nace Nuevocentro?
Es porque solo tengo tiendas en los shopping y pensé que para ir a los barrios era necesario que existiera un shopping para otro lado de la ciudad, que no sea solo la costa. Entonces comencé a recorrer Montevideo y cuando pasé por esta zona (Luis Alberto de Herrera y bulevar Artigas), vi el taller de Cutcsa. En aquel momento ya era muy amigo de Juan Salgado (presidente de Cutcsa) y le comenté que era un lugar muy bueno para poner un shopping. Él me dijo que le parecía bien, y que lo iba a consultar con el directorio. Después le pedimos una reunión a Carlos Lecueder, el 9 de enero del 2008. Allí nos dijo que había tres cosas importantes para tener en cuenta a la hora de poner un shopping, y eso era: locación, locación y locación. Finalmente nos dijo que era la mejor ubicación, y el proyecto salió adelante.
¿Qué balance hace de este primer año del shopping?
Si bien los shopping demoran entre un año y medio y dos años en que la gente se habitúe a ellos y se haga cliente permanente, Nuevocentro comenzó con mucha afluencia de público desde el principio. En noviembre, por primera vez, tuvimos la posibilidad de comparar un mes de este año con el del año anterior y notamos un crecimiento de 15% respecto a 2013, y eso que hace un año éramos una novedad.
¿A qué atribuye ese crecimiento?
El público de esta zona de Montevideo no estaba atendido, y es una zona muy grande donde viven más de 200 mil personas. Además, la gente ya se va a acostumbrando a venir, y asume al shopping como suyo.
A nivel personal, ¿qué le produce cumplir un año con Nuevocentro?
Me llena de satisfacción y de orgullo, y también de ganas de devolver a esta ciudad, donde nací y la que me dio estas oportunidades, todos los logros que he tenido. Pensaré cómo devolverle todo lo que me ha brindado esta ciudad.