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En julio del año pasado, se celebraron elecciones en varias provincias argentinas. Una de ellas fue Santa Fe, donde venció Antonio Bonfatti, del gobernante partido Frente Progresista, con el 38,2% de los votos. El segundo fue el actor y cómico Miguel del Sel, candidato por el partido Unión-PRO (de Mauricio Macri), con 35,6%.

“Me votaron más de 640 mil vagos y tuve el doble de los votos del candidato de Cristina (Agustín Rossi)”, dice Del Sel con ese tono santafecino entre italiano y criollo, y comiéndose alguna “s” en el medio de la oración.

Con sus 54 años y 31 en el escenario, Del Sel ahora cambió los sketchs por los discursos en una tarima, con jingles de fondo y banderas. Midachi se separó a inicios de 2011, después de casi tres décadas de trayectoria, porque Del Sel decidió lanzarse de lleno a la arena política. Se acercó a Macri y fue su hombre en Santa Fe, una provincia clave en el mapa electoral argentino, que había encabezado en su momento las protestas contra las retenciones al campo y donde desde hace casi una década gobierna un partido que se denomina socialista.

Del Sel reconoce haber votado a Raúl Alfonsín, a Carlos Menem y a Elisa Carrió y no tener una ideología definida. A pesar de la derrota, continuará apoyando a Macri. Llegó a Punta del Este porque era el cumpleaños de un amigo que lo invitó. Junto a la piscina exterior del hotel Conrad, el cómico y ex candidato charló con El Observador. Al hablar con Miguel Del Sel es inevitable recordar sus múltiples voces y sentir un poco de ganas de reírse. Pero el tipo parece estar más serio de lo que uno creería. “Vengo con menos humor que hace unos años”, reconoce.

¿Por qué decidió ingresar en la política?
Porque me dio bronca y me harté. Que a tu vecino lo afanen, que a vos te afanen, que haya caído tanto el nivel educativo, que haya tanta decadencia de valores. Me harté de un gobierno corrupto, que no tiene la más mínima autocrítica. Mirá lo que hace Dilma (Rousseff): descubren a un corrupto y lo echa. En Argentina nunca pasa eso. Entonces pensé: si desde un escenario pude alegrar a tanta gente, imaginate si le ponés cloacas o agua potable, si ayudás a que a la sociedad le vaya mejor. Creo que me la jugué de verdad, porque yo tengo mucho más que perder que otros políticos. Yo ya tengo lo que necesito: soy productor pecuario, vendo carne a frigoríficos. Tengo una carrera exitosa. No necesito entrar en la política para currar. La política está hecha para vivos y no soy un vivo.

Pero mal no le fue…
No me fue mal. Hicimos una campaña relámpago increíble, en cuatro meses y quedamos a dos puntos del ganador. Hace 8 años el PRO tuvo 1,2% de los votos en Santa Fe. Hoy lo puse en 35%. No es poco.

¿Por qué cree que Cristina Fernández fue reelecta por mayoría absoluta?
Porque ha hecho planes y ha tenido algunos aciertos, como las asignaciones por hijo. Y porque ha dado subvenciones y pensiones y tiene a un montón de vagos rascándose los huevos sin hacer nada y les da $ 1.200 argentinos. Y además, porque la oposición no supo enamorar al electorado.

¿En qué se parecen la política y el humor?
Es que no se parecen. Sí tenés que tomarte las cosas con humor, si no te matás. Cuando pegás miles de afiches tuyos en los muros y al otro día aparecen todos pintados con afiches de otros candidatos encima.

¿No hacía chistes durante la campaña?
A veces hacía algún chiste. Por ejemplo, arrancaba un acto y veía a un pibe de estos con los peinados esos de aleta de tiburón. Y le decía: “Che vago, a tu peluquero lo cagaron a tiros hace cuatro horas”. También soy de joder mucho con los sobrenombres. Pero también me pegaron por eso. Mis rivales decían: “¿Van a votar por el payaso?” Y sí, yo fui cómico. Binner fue anestesista. ¿Es mejor político por eso? El humor es tan digno como cualquier profesión.

¿Le molesta que lo tilden de político de derecha?
Eso son todas giladas. En su momento te atacaban si eras de izquierda, ahora si sos de derecha. Tengo un sentimiento de hacer cosas por los demás. No soy de tal o cual partido. Yo elijo a las personas que están en los partidos.

Eso dicen los políticos de todos los partidos. ¿Por qué los de derecha no lo reconocen?
¿Es de derecha querer hacer las cosas bien por la gente? Entonces soy de derecha.

¿Reconoce aspectos positivos del gobierno socialista de Hermes Binner?
Creo, y lo dije durante la campaña, que Santa Fe viene siendo de las provincias más ordenaditas de Argentina. El socialismo hizo, por ejemplo, cosas buenas en cultura, con la apertura de varios centros. Pero está muy desbalanceada la cosa: hicieron mucho en Rosario y se olvidaron del resto de la provincia.

¿Cree que para algunos sectores en Argentina venir a veranear a Punta del Este es una especie de estigma? Aquí pasaron sus vacaciones varios militares y todo el menemismo.
El actual gobierno puede pensar así. Lo que es una boludez. Soy el más negro de todos. No juego al golf ni como langostinos. Es más: estoy desgarrado por pelotudo, por querer esquiar en el lago de Carlos Paz. Si sos buena gente podés ir a todos lados.

¿Sabe si Dady Brieva y el “Chino” Volpato votaron por usted?
Sé que no votaron. Pero porque trasladaron su credencial a Buenos Aires. Pero los dos piensan igual que yo en política. l
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