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"Nuestro objetivo es la paz. Nadie quiere vivir en este estado". Las palabras de Maia, una uruguaya que vive en Israel desde hace cinco años, dan cuenta de la escalada de violencia interna en el país, que dejó muy poco margen para la tranquilidad que vivían los ciudadanos luego de un exitoso plan de vacunación contra el coronavirus.

En medio de bombardeos con la Franja de Gaza, la joven, que reside en Tel Aviv desde hace tres años, contó a radio Sarandí que está viviendo una situación "sin precedentes" desde que cambió su residencia y que deja con preocupación tanto a israelíes como a palestinos. "Es un estado que nos saca de nuestras vidas, que nos pone en peligro (...). Al fin y al cabo, esperemos que nuestros líderes de ambos lados lleguen algún día a sentarse en una mesa y nos den a todos lo que merecemos".

Aunque la noche de este viernes fue algo más tranquila para ella que las anteriores, Maia tuvo que trasladarse, como otras veces, a un refugio antibombas por prevención. Desde hace cinco días, cuando el conflicto con Palestina se multiplicó, dejó de ir a trabajar porque sabe que si usa el transporte público estará bajo amenaza.

Estudiante universitaria en Israel, la uruguaya reconoce que en los últimos días vio un levantamiento "inesperado" de civiles, que dejó a los residentes "muy shockeados". 

"Ha habido tantos levantamientos, tanto de grupos de ciudadanos árabes como de ciudadanos judíos, linchamientos, amenazas de generar daños materiales a negocios. Es una situación lamentable que genera miedo interno, no solamente por los cohetes sino también por la situación interna civil", dijo y agregó: "No son todas las personas las que están cometiendo estos actos (...) pero todos por igual estamos sufriendo esta situación. (...) Nadie sabe poner hoy en día dónde fallamos como sociedad para que esto se genere".

Preocupada por desconocer cómo afrontará cada día que pasa junto a sus vecinos, Maia vive en medio de una incertidumbre, con constantes ruidos de sirenas por las noches, en un barrio al sur junto a ciudadanos árabes. "Lamentablemente, no puedo imaginarme un panorama en el que volvamos rápidamente a vivir como vivíamos hace un par de días", confesó.

Y ante el avance de la situación crítica, analizó: "Son épocas muy sensibles tanto para israelíes como árabes. Una suma de conflictos generó esa escalada".

En las últimas jornadas, sufrió parte de la ofensiva con cohetes que lanzó el movimiento terrorista Hamás desde Gaza, ataques que la obligaron a despertar en la mitad de la noche. Mientras los bombardeos persisten y el Ejército de Israel planea una operación terrestre con sus tropas contra el enclave palestino, es consciente de que deberá seguir resguardándose en los refugios antiaéreos por un tiempo más.

Temas:

Palestina Israel Franja de Gaza levantamiento de civiles

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