Padres hoy consultó a la nutricionista y especialista en lactancia Laura Fazio, para conocer algunas propiedades del pescado y las especies recomendadas.
Padres hoy consultó a la nutricionista y especialista en lactancia Laura Fazio, para conocer algunas propiedades del pescado y las especies recomendadas.
¿Cuáles son los pescados recomendados y por qué?
No hay necesidad de evitar el consumo de todo tipo de pescado azul. Las especies de pequeño tamaño, como anchoas, sardinas, salmón, chicharros, trucha y verdeles de ración, son la alternativa a los pescados azules de mayor tamaño.
Estos pescados (particularmente los pescados de aguas frías) contienen ácidos grasos Omega-3, llamados DHA (ácido decosahexaenoico) y EPA (ácido eicosapentaenoico). Estos ácidos grasos son importantes para el desarrollo del cerebro, los ojos y el sistema nervioso del bebé durante su primer año de vida. El niño obtendrá esos ácidos grasos a través de la leche de su madre. La cantidad de Omega-3 que reciba dependerá del tipo de dieta que siga su madre, especialmente del consumo de pescado y mariscos.
Los ácidos DHA no sólo beneficiarán al bebé, sino también a la madre. Un estudio encontró que las mamás que tenían menos niveles de DHA en su leche materna y que consumían menos cantidad de productos del mar, eran más propensas a tener depresión posparto.
No todos los pescados son buenos, ¿por qué?
Hay que tener presente que existen algunos tipos de pescado que contienen contaminantes, en particular altos niveles de mercurio, que pueden dañar a las mujeres embarazadas, a las madres lactantes y a sus pequeños.
Los tipos de pescado que contienen altos niveles de mercurio, por su gran tamaño, son: tiburón, pez espada, caballa, y matejuelo (también llamado blanquillo).
El atún enlatado blanco (o albacora) normalmente suele tener niveles de contaminantes más altos que otros tipos de atún enlatado. Las nuevas pautas aconsejan no comer más de 170 gramos de atún blanco por semana.
En conclusión, se recomienda variar el tipo de pescado en el menú semanal y prestar atención al tipo de pescado que se está consumiendo. Por otra parte, se puede complementar el aporte de Omega-3 con frutos secos como las nueces. Se aconseja agregar un puñado de nueces a diario (4-6 unidades o 25 gr peso neto). También es bueno utilizar aceites de semillas como la canola o linaza, porque también son fuente de ácidos grasos de la serie Omega-3.