¿Qué ocurrirá con la niña del chaleco explosivo?
Tiene diez años y se negó a realizar un atentado suicida; ahora no puede regresar con su familia y su vida corre peligro. Conocé la historia de la niña afgana que conmueve al mundo
Spogmai es la niña afgana de unos 10 años (no se conoce su edad con exactitud) que se entregó hace dos días voluntariamente a las fuerzas del orden del puesto contra el que iba a atentar en el distrito de Khanishin, en la provincia de Helmand, según la versión que contó a las autoridades la propia niña.
La pequeña relató que fue su hermano mayor quien la obligó a colocarse el chaleco y realizar el atentado. "Me dijo que si lo activaba, toda esa gente moriría y que a mí no me pasaría nada. Pero yo sabía que no sobreviviría", contó en una entrevista otorgada a la BBC.
Por su parte, los talibanes negaron a la agencia Efe que ordenasen a una niña de diez años llevar a cabo un ataque suicida contra un puesto de control en el sur de Afganistán, como denunció la pequeña.
Luego de esto, Spogmai fue puesta en libertad para que regresase con su familia por el presidente afgano, Hamid Karzai, quien calificó los ataques suicidas como antislámicos.
Sin embargo el periplo de esta niña está lejos de terminar. Spogmai se niega a regresar a su casa por lo que su familia puede hacerle luego de revelar los maltratos a los que era sometida.
"Mi hermano me dijo que estaba en este mundo para morir, no para aprender o hacer otras cosas. Que mi voz no vale para nada, sólo estoy aquí para hacer el deber", relató según indica una nota en el portal de BBC en español.
Spozhmai dijo que nunca fue a la escuela porque nadie se preocupó por que lo hiciera. Como consecuencia no sabe leer ni escribir.
BBC consultó al periodista del Servicio Pashto quien consideró que las opciones que tiene la niña son pocas: podría vivir con sus hermanas en otras provincias, pero estaría expuesta a que el resto de su familia le hiciera daño.
"Lo más probable es que la lleven a un refugio en Kabul donde podrá educarse y vivir una vida decente", concluyó.
Niños kamikazes
"Nunca usamos niños en general, ni niñas en particular, para estos ataques", dijo un portavoz insurgente luego de conocerse la versión de la niña.
"Esto es propaganda de la Administración de Kabul para difamar a los 'muyahidin'", afirmó Ahmadi, quien añadió: "Tenemos normas para los ataques suicidas. Los atacantes deben ser hombres, adultos y dispuestos a hacerlo por voluntad propia".
Sin embargo, el pasado mes de marzo, también en Helmand, dos niños murieron y otros seis resultaron heridos por la detonación de un chaleco cargado de explosivos durante unas lecciones en una madraza sobre su manejo y fabricación.
En el año 2011 se produjeron además varios casos en los que menores de edad llevaron a cabo atentados suicidas tanto en Afganistán como en las zonas de Pakistán próximas a la frontera.
En agosto de ese año, un adolescente hizo estallar la carga explosiva que llevaba adosada durante el rezo islámico en un templo situado en la zona de Jamrud, en las afueras de la ciudad paquistaní de Peshawar.
Dos meses antes, una niña de ocho años murió al explotar la bomba que transportaba en una bolsa cuando se dirigía a depositarla en un puesto de policía en la provincia de Uruzgán, en el sur de Afganistán.