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Nada mejor que la última edición del año de Consultor Tributario, este espacio que dirigimos en El Observador con el apoyo de Thomson Reuters, para enfocarnos en el tema que ha generado más repercusión e interés en materia tributaria en los últimos tiempos: el compromiso que Uruguay asumió en el Foro Global de Transparencia de poner en práctica el estándar de intercambio automático de información tributaria para el año 2017.

Sabemos que este compromiso no es un acto aislado, sino parte de una estrategia coherente y constante del gobierno en la materia, y es por ello que entendimos esencial contar con una visión completa del asunto de parte de nuestras autoridades.

En este sentido, agradecemos al Sr. ministro de Economía, Mario Bergara, por concedernos la muy interesante entrevista que hoy publicamos, así como al subsecretario, Ec. Jorge Polgar.

Y como si poco fuera, también recibimos en este número la calificada opinión del doctor Leonardo Costa, a quien también agradecemos enormemente por su generoso aporte, hecho desde su rica experiencia en el sector privado y responsabilidades de gobierno.

Por nuestra parte, y como hemos venido sosteniendo desde hace ya años, creemos en una concepción tributaria en la que Uruguay sea fiel a su bien ganada reputación internacional y apueste por la transparencia y mejores prácticas internacionales en materia fiscal, sin por ello renunciar, con un enfoque de realpolitik, a las ventajas que puede presentar como centro de servicios y logístico para toda la región. Es más, creemos que Uruguay debe apostar seriamente por medirse con los mejores, como única senda para encaminarse seriamente al desarrollo.

Claro que consideramos asimismo, a partir de las corrientes internacionales y de nuestra propia experiencia profesional acompañando a los contribuyentes, que éste es también el momento propicio para emprender reformas que aprovechen la transparencia e ingente información de que las Administraciones disponen en favor del contribuyente, a saber: límites temporales para las inspecciones, reducción del período de prescripción, incremento de deducción de gastos en impuestos a las rentas y justicia tributaria especializada, entre otras.

Estamos persuadidos de que este es el momento de la transparencia, pero también el de trabajar juntos por un indispensable pacto social: el que asegure un equilibrio entre el imprescindible derecho del Estado de recolectar impuestos para satisfacer necesidades públicas, y el respeto de los derechos individuales, ambos cruciales para un progreso humano genuino.

A continuación, la entrevista concedida por el Sr. ministro de Economía y Finanzas, economista Mario Bergara.

¿Qué implica para Uruguay el compromiso asumido el 29 de octubre pasado en Berlín, en la reunión anual del Foro Global de Transparencia e Intercambio de Información con fines Tributarios?

Permíteme, en primer lugar, poner un poco de contexto. Para analizar la agenda en materia de cooperación tributaria internacional desarrollada por los gobiernos del FA es necesario tener presente, al menos, dos planos. Me refiero, por un lado, al punto de partida, al estado de situación que encontramos al inicio del primer gobierno de Tabaré Vázquez en marzo de 2005 y, por otro lado, a las tendencias y realidades que se han desplegado en la materia en los últimos años a nivel internacional.

Basta con señalar que la situación de opacidad construida a lo largo de los años y décadas en torno a la plaza financiera era, desde todo punto de vista, insostenible. El proceso de desmontaje del conjunto de normas y prácticas que le daban sustento no ha sido una tarea sencilla y, ya desde la reforma tributaria con la eliminación de las SAFI dimos pasos decisivos en la buena dirección. El proceso continuó con los ajustes legales relativos a las condiciones de acceso a la información bancaria, la eliminación del secreto de los titulares de acciones al portador y la firma de acuerdos de intercambio de información, entre otros ajustes.

Pero, además, sería un grave error, en el cual lamentablemente han caído sectores de la oposición así como sectores privados interesados, desconocer las tendencias y realidades internacionales. Desde hace varios años, y especialmente desde la crisis financiera global de 2008, ha habido un intenso y sistemático proceso de convergencia de las normas nacionales e internacionales que tienen como objetivo combatir la evasión fiscal y promover la transparencia. Ignorar este proceso es, reitero, un grave error.

Uruguay, junto a 121 países y jurisdicciones del mundo, integra el Foro Global sobre Transparencia e Intercambio de Información con Fines Tributarios y, en su marco, ha participado del llamado Proceso de Revisión entre Pares. Hemos cumplido con la llamada Fase 1, que analiza la normativa existente en cuanto a su capacidad para cooperar en un marco de transparencia, y estamos transitado la Fase 2, que está orientada a la evaluación del efectivo intercambio de información.

No hay espacio para estrategias nacionales que hagan de la opacidad en materia fiscal una fuente de competitividad. Por el contrario, entendemos que la estrategia nacional de desarrollo exige comprender a cabalidad las tendencias y realidades en la materia que nos compete, las nuevas reglas en materia de fiscalidad internacional. Es desde esa comprensión que podremos definir, con la mayor autonomía posible, los tiempos y las características de nuestra agenda y la promoción del interés nacional.

Somos partidarios de que Uruguay sea un centro de servicios globales, incluyendo los servicios financieros, y trabajamos desde el sector público y el privado en esa dirección. Pero nunca sobre la base de pretender que la opacidad sea una ventaja competitiva. No estamos dispuestos a que la reputación y la inserción internacional del país sean rehenes de pequeños intereses privados ni de concepciones políticas obsoletas y reaccionarias.

Es en este marco que asumimos los compromisos ya conocidos en materia acuerdos de intercambio de información previo requerimiento. Actualmente el país lleva suscritos 16 convenios para evitar la doble imposición y prevenir la evasión fiscal y 15 acuerdos de intercambio de información. Respondiendo al proceso internacional del que dimos cuenta, el gobierno manifestó formalmente su compromiso con la nueva norma global sobre intercambio automático de información, señalando que se intentará que los primeros intercambios puedan realizarse a fines de 2017 o en 2018.

¿Cuáles serán los próximos pasos en el proceso de convergencia a los estándares internacionales de intercambio de información tributaria para Uruguay?

La próxima administración deberá realizar una serie de ajustes normativos y enfrentar importantes desafíos institucionales, a los efectos de estar en condiciones de implementar el intercambio de información automática.

Las adecuaciones y los ajustes normativos, que deberán tener aprobación parlamentaria, refieren al acceso de cierto tipo de información en poder de las instituciones de intermediación financiera y otras entidades obligadas por el secreto bancario por parte de la DGI.

Asimismo se debería impulsar una norma legal que expresamente establezca que la información obtenida por la DGI pueda ser intercambiada en el marco de instrumentos internacionales.

Por otro lado, se debería extender al cumplimiento del estándar automático de intercambio de información tributaria las obligaciones de notificación y diligencia debida que ya existen para las instituciones financieras en materia de lavado de activos.

Asimismo, se deberá elegir un instrumento legal para el intercambio de información. En el caso de los acuerdos de intercambio de información tributaria, hasta la fecha, nuestro país únicamente se ha comprometido a acuerdos previo requerimiento, lo que implicaría la necesidad de renegociar los mismos incluyendo, eventualmente, la modalidad de intercambio automático.

En el ámbito administrativo, y para activar y hacer operativos los intercambios automáticos, se necesitan memorandos de entendimiento entre autoridades competentes de los países. Estos memorandos detallan la información que será objeto de intercambio y tratan cuestiones prácticas como el momento y el formato del intercambio.

Más allá de la razonable adecuación en materia de infraestructura, y sin perjuicio de que eventualmente se deban tener que dictar alguna norma complementaria, el país cuenta con un marco adecuado en materia de confidencialidad y protección de datos.

¿Está previsto que Uruguay adhiera al Acuerdo Multilateral de Intercambio de Información Tributaria?, ¿cuál es la política de Uruguay respecto de otros procesos de transparencia, como por ejemplo la ley Fatca de Estados Unidos?

Nuestra estrategia de desarrollo incorpora nuestra vocación de cooperación internacional. No nos incorporamos irreflexivamente a dinámicas sin analizarlas detenidamente ni aceptamos imposiciones. Solo entendemos que está en el interés nacional mirar al mundo, como país pequeño y abierto que somos. La inserción externa del Uruguay debe hacerse a base de credibilidad y transparencia. La imagen y la reputación deben reflejar la realidad de manera transparente, sin maquillajes, para que agreguen valor a la prestación global de servicios. Un caso claro es el de la ley Fatca, para la cual el sistema financiero uruguayo ya está prácticamente pronto para cumplir. Una vez más, las políticas de opacidad están absolutamente fuera de nuestro menú de opciones.
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