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¿Alguna vez soñó con ser Carlos Gardel por un día? ¿O Juana de Ibarbourou? A partir de noviembre podrá encarnarse en alguno de esos personajes en Alma Histórica, un hotel boutique en el casco histórico de la capital, más específicamente en Solís 1433 –frente a la plaza Zabala–, que busca transportar al huésped al Montevideo de 1900.
Alma Histórica –que se inaugurará en dos meses– es uno de los proyectos en los que trabaja en la actualidad Pura Gestión Hotelera, empresa que se dedica a la creación y gestión de hoteles y posadas boutique.

El particular establecimiento sobre plaza Zabala se instala en una casona antigua con grado de protección patrimonial, con 15 habitaciones inspiradas en personajes relevantes de la cultura uruguaya como el pintor Joaquín Torres García o la primera actriz uruguaya de teatro, Trinidad Guevara, entre otros, a partir de elementos escogidos con esmero para transmitir la vivencia de época.

Pura Gestión Hotelera también ofrece una suerte de directorio que agrupa los mejores alojamientos boutique en el portal purahoteles.com.
María Martha Passadore (33) y Josefina Maisonnave (33) crearon este emprendimiento en 2010 con el foco en mejorar la prestación de servicios y profesionalizar la gestión en hoteles pequeños, de menos de 25 habitaciones.

En este tipo de hotelería se brindan servicios personalizados y casi a la medida de sus huéspedes. Estos establecimientos comparten un alto nivel de diseño. A las emprendedoras les apasiona este tipo de alojamientos que brindan una experiencia única a los usuarios, donde los “mimos” son los protagonistas.
Han trabajado con más de 20 establecimientos en los departamentos de Maldonado, Colonia, Montevideo, Lavalleja y Paysandú. Tienen dos modalidades: una se enfoca en alojamientos ya asentados que buscan un cambio operativo, y la otra en inversores que tienen la idea y quiere convertirla en realidad, como fue el caso de Alma Histórica. Un grupo europeo se contactó con ellas y el proyecto abarcó desde análisis de viabilidad, definición de características, ambientación, canales de venta, plan comercial, hasta contratación y capacitación de personal. Todo este trabajo lo realizan junto a un grupo de aliados, a los que contratan por proyectos.

A su vez, el año pasado hicieron una gira por América Latina para incorporar hoteles boutique para el portal. Por el momento, se ofrecen unos 25 establecimientos de la región a través de Facebook.

En el caso del portal, se le cobra un fee al hotel, ya que funciona como un canal de venta exclusivo para reservar e informarse de este tipo de alojamientos. Además, para el cliente es una garantía, ya que todos los hoteles que están en el sitio web fueron aprobados por Pura.
“No subimos ningún hotel a menos que alguna de las dos haya pasado una noche en esa estancia y le haya dado el visto bueno. Somos muy exigentes”, aseguró Maisonnave. Pura cuenta con el sello de calidad ISO 9000.

Pasiones afines
Passadore y Maisonnave se conocieron al cursar la carrera de Administración de Empresas de la Universidad de Montevideo (UM). A la primera le apasionaba viajar y siempre soñó con tener un hotel. De chica, jugaba con sus primos y mientras que ellos escogían ser estancieros o vender autos, ella administraba su propio hotel.
Con 23 años comenzó a viajar con frecuencia. En sus recorridas se encontró habitualmente con este tipo de hospedajes pequeños en los que el trato hacia el huésped es más personal y se lo sorprende con detalles. Passadore se dio cuenta de que era ese el tipo de establecimiento que quería tener.

Por su parte, Maisonnave tenía muy claro que quería ser empresaria, pero no el rubro en el que prefería desarrollarse. No obstante, tenía una vocación de servicio que la impulsó a subirse más adelante al tren de Passadore.
A fines de 2009, Maisonnave estaba trabajando en Prosperitas, fondo de capital de riesgo de apoyo a proyectos incipientes; y Passadore en Endeavor, organización que ayuda a emprendedores de alto impacto.

El paso por Endeavor la impulsó a ser más ambiciosa. “Me dio una inyección de energía y el hotel pequeño quedó por el camino. Yo quería una cadena”, recordó Passadore.
Con esto en mente, se juntó a almorzar con su compañera de carrera en La Pasiva de la plaza Matriz y le propuso desarrollar este proyecto. A Maisonnave la tentó la oferta, pero quiso tomarse un tiempo para pensarlo. Dos días después, aceptó.

Oportunidad detectada
Con el equipo definido, el paso siguiente fue hacer una lista con las características y posibles tareas de cada una para ver si eran complementarias. Concluyeron que eran muy diferentes, pero compatibles. Passadore es más creativa y Maisonnave más metodológica. Cada una se puso a trabajar en sus tareas sin interferir en los asuntos de la otra. Sus diferentes formas de ser son unos de los secretos del éxito de Pura, según sus fundadoras.

Renunciaron a sus empleos para comenzar la nueva aventura. Ambas compartían el motivo de querer algo propio: ser dueñas de su tiempo para poder dedicarse a la familia.
Su sueño de tener un hotel propio se fue transformando. Si bien comenzaron haciendo los planos de su proyecto con un arquitecto, se les presentó otra oportunidad de negocio en el camino.

El pasaje de Passadore y Maisonnave por Endeavor y Prosperitas, respectivamente, les brindó variadas herramientas. Se asesoraron con varios emprendedores de su red de contactos.
De forma inesperada, comenzaron a recibir llamadas de personas que tenían posadas y les preguntaban a qué se dedicaban, ya que tenían problemas con algún aspecto operativo.

En una charla con su mentor argentino Federico Seineldin, exdirector de Globant, las emprendedoras le contaron lo que les estaba pasando y él les hizo ver que había una necesidad en el mercado de ayudar a mejorar hoteles. El proyecto del hotel propio era a largo plazo y necesitaban generar capital, ya que vivían de ahorros, así que decidieron explotar esa oportunidad. De esta forma, surgió Pura Gestión Hotelera.

La prueba de fuego
Su primer proyecto lo concretaron de forma muy rápida el 19 de junio de 2010. La Posada de José Ignacio quería hacer un aggiornamiento en su operativa. Fue así que las socias decidieron mudarse al balneario esteño durante todo el invierno para reestructurar el establecimiento. Analizaron cada área en profundidad y definieron un plan de cambio.
“Este hotel fue el primer cliente, por tanto, el que nos dio la carta de presentación. A partir de ahí comenzó a surgir un proyecto tras otro”, comentó Maisonnave.

Hoy la empresa funciona a la perfección y siguen teniendo la misma pasión que en el principio. Cuentan con el apoyo del Ministerio de Turismo del Uruguay y la Agencia Nacional de Investigación e Innovación(ANII). A través del programa Innova Turismo recibieron un subsidio de US$ 25 mil.

Entienden que la tendencia mundial es apostar a este tipo de hoteles boutique; el huésped lo demanda.Uruguay está un poco por detrás en esta tendencia, pero cada vez más el uruguayo solicita este tipo de alojamiento. La demanda local proviene del público extranjero que vacaciona en el país.
Su desafío es continuar con el mismo nivel de energía y profesionalismo que las caracteriza. ¿Su proyecto del hotel boutique propio? Aún sigue en el debe.
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