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"Yo me recibí en 1962 de maestra. En esa época, cuando uno se recibía, te ofrecían dos cosas: afiliarte a Comag y al sindicato de maestros”, recuerda Alicia Pintos, hoy senadora suplente del comunista Eduardo Lorier, secretaria de la Federación Uruguaya de Cooperativas de Consumo (FUCC) e integrante del Consejo Directivo de Cooperativa Magisterial por la lista minoritaria. Pintos reconoce una crisis en el cooperativismo de consumo porque advierte que no pueden competir con las tarjetas de crédito, los shopping y los grandes supermercados.

En 2009 había US$ 4 millones en Bonos del Tesoro y en 2012 quedaban US$ 1,3 millones. ¿En qué se gastó el dinero?
Desconozco. Sí sabía que había bonos fuera de los bancos, que estaban con un prestamista y que ahora están en el Banco República. Pero aún estando en el consejo no me enteré de esas pérdidas.

¿Por qué no se enteró?
Tal vez no llegaba la información a las sesiones del consejo. Antes había comisiones que se formaban con los socios, de compras, de finanzas. Eso permitía un contralor de los socios. Y eso desaparece en el 2009 ó 2010.

¿Pero qué pasó entre 2009 y 2012, cuando los bonos estuvieron en manos de un privado y se perdieron más de US$ 2 millones?
Yo no lo tengo claro. Esa es la verdad. De repente es una falta importante como consejera. Mi fuerte no son los números.

¿A usted le consta que el anterior gerente advirtió que no había registro sobre en qué se gastó ese dinero?
No lo recuerdo. Eso lo debe haber hablado con el presidente y el tesorero del momento.

El gerente también advirtió sobrefacturación. Había contratos con empresas de fletes por $ 700 mil por mes y él logró contratos de igual calidad de servicio por la mitad de ese dinero.
A nosotros no nos llegó eso. No se estudian los números en el consejo, sino las políticas generales. Nosotros sí estuvimos de acuerdo en que pasaran los bonos al Banco República, porque es una forma de tener un balance de los bienes de los socios.

¿Cómo evalúa la gestión del anterior gerente?
No votamos su despido, porque consideramos que era garantía. Él funcionó bien en la parte comercial.

¿Cómo están las finanzas hoy de la cooperativa?
Es una empresa que tiene problemas: no podemos comprar todo lo que quisiéramos comprar, tenemos problemas para pagar los aguinaldos, porque pagamos dos aguinaldos.

¿Está de acuerdo con que se paguen dos aguinaldos como sucede en Comag?
Frente a la situación de dificultades de la empresa, en algún momento hay que denunciar el convenio (con los trabajadores, donde se estipuló el pago de dos aguinaldos) porque en el fondo nuestra preocupación son los socios, que son los dueños de la cooperativa. Lamentablemente la gran masa de socios no concurre a las asambleas.

¿Cómo evalúa la situación general del cooperativismo de consumo (empresas que ofrecen productos y servicios a sus socios)?
Ahora estoy de secretaria en la Federación Uruguaya de Cooperativas de Consumo (FUCC) y todas las cooperativas, como empresas comerciales, tienen problemas en la cantidad de socios y en las ventas, porque el mundo es otro. Está lleno de tarjetas y la gente compra con tarjetas. La ley de inclusión financiera nos asustó muchísimo. Las cooperativas nos pusimos a temblar. La realidad económica cambió mucho desde que se crearon las cooperativas hasta ahora, cuando hay una competencia con los shopping y con Disco, Tienda Inglesa, Devoto, donde la gente se ha acostumbrado a comprar. Antes ibas a la cooperativa una o dos veces al mes y hacías el pedido.

¿Qué tan complicada es la situación financiera de las cooperativas?
Estamos en estado de alerta, no porque no podamos cumplir con las obligaciones hoy, sino por la tendencia. Perdemos socios por muertes. Yo tengo 73 años y puedo vivir hasta los 90, pero se perdió la tradición de que te recibías y te asociabas a la cooperativa. Por eso hoy peleamos por más servicios, para que sea importante para alguien hacerse socio de Comag. Por ejemplo, darle a los maestros jóvenes garantía para alquileres. Lo que se hace en colectivo redunda en los que menos tienen. A veces ese sentido del cooperativismo es lo que se ha perdido y lo que hay que retomar.

¿Por qué se perdió ese sentido cooperativista?
Algunas cosas no pasan en vano. Puede que haya consejos de cooperativas que no han cumplido bien con su función.

Hay y además gozan de licencia sindical.
Algunas cosas que pasan nos preocupan. En todos lados hay gente buena, mala y regular. Pero el sindicalista tiene que ser el mejor trabajador. La conducta de lo que están en la cabeza de un movimiento debe ser la mejor, porque si no afectan a todo el movimiento.
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