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La huelga de hambre que llevan a cabo la mayoría de los reclusos de la cárcel de Cerro Carancho, en Rivera, se agravó en las últimas horas cuando tres reclusos –según datos extraoficiales- decidieron coserse la boca en forma de protesta.

El motivo de la huelga es la denuncia de falta de alimentación en el centro penitenciario, pero el hecho es negado por las autoridades de la Jefatura, quienes afirman que “la cantidad de alimentos es suficiente”, dijo el comisionado parlamentario para cárceles, Álvaro Garcé.

Las protestas comenzaron este martes, aunque las circunstancias ya se presentaban complicadas 25 días atrás cuando el comisionado visitó el recinto penitenciario. En la oportunidad observó la situación y realizó a las autoridades de la Jefatura algunas recomendaciones.

Según manifestó a El Observador, la principal de ellas fue que se aumentara la cantidad de kilos de alimentos destinados a la cárcel y dio un plazo para ver cómo evolucionaba el escenario. “En 10 días se va a reexaminar la situación”, indicó Garcé.

El jerarca explicó que lo que genera más rispidez entre los reclusos y las autoridades carcelarias es la prohibición que rige en la cárcel de no ingresar alimentos preparados desde el exterior, es decir, por parte de los familiares de los internos, por razones de seguridad.

El Estado debe dar alimentación en cantidades suficientes, pero no está obligado a permitir el ingreso de alimentos preparados, se trata de una decisión que depende de cada centro penitenciario, señaló Garcé.

El comisionado parlamentario agregó que si las circunstancias lo ameritan, se trasladará nuevamente a la cárcel de Rivera. Más allá de esto, señaló que sigue “el tema con mucha atención” y recibe información de forma permanente.

En el recinto penitenciario hay internados 200 presos aproximadamente, de los cuales la mayoría realizan la huelga de hambre.
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