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Hace 14 años nació Mega Servicios, dedicada a proveer personal a las empresas, con foco en las áreas de limpieza y seguridad. Hoy está presente en 14 departamentos, tiene 1.200 empleados y más de 60 clientes. Asimismo, su espectro se amplió, ya que selecciona personal para áreas muy diversas: ofrece enfermeros, auxiliares de servicio con título para tisaneria, peones, administrativos, personal para logística, para el agro, y en el área supermercados, cajeros, personal para rotisería, empaque y carnicería, entre otros.

¿Cómo funciona Mega?
Nuestros clientes son empresas de primer nivel, muy grandes. Nos solicitan el personal con el perfil que desean. En base a esto, trabajamos con una psicóloga encargada de realizar un estudio psicotécnico, que es mi esposa Virginia. Seleccionamos a las personas más adecuadas y automáticamente se envía a la empresa. Si, luego, ese empleado no cumple con los requisitos requeridos por la organización, se cambia de inmediato. De hecho, contamos con un grupo de personas (“retenes”), que cumplen con la función de llenar ese espacio mientras tanto.

¿Notan un aumento de la demanda en los últimos tiempos?
Sí, muchísimo. Una de las cosas que más vemos, sobre todo en las personas más jóvenes, es la falta de hábito de trabajo. Por lo tanto, tratamos de darles formación, cursos, capacitarlos, para enseñarles a querer el trabajo, intentar cuidarlo. Les hablamos bastante.
Pero hoy se vive un momento bastante complejo. Las empresas tienen mucha rotación; esto no es propio de Uruguay, sino del mundo.
Antes una persona trabajaba 10 años, o más, toda su vida en una empresa. Ahora lo hace de seis meses a dos años a lo sumo, y cambia.
Para nosotros es buen negocio que esto pase, pero queremos solucionarles los problemas de verdad. Así que buscamos la manera que la gente permanezca, porque los clientes nos piden que no les rote el personal.

¿En qué rubros hay más rotación?
Sacando el rubro de administración y mandos medios, todos. Los que trabajan en la salud quizá rotan un poco menos, suele ser gente que se afianza más en el trabajo. A diferencia de lo que ocurre con los supermercados, donde es muy cambiante.

¿Cómo se puede evitar?
Nosotros tenemos la rotación bastante reducida con un plan de incentivos. Básicamente es económico, ya que es lo que la gente prefiere. Estamos por implementar bandejas de comida a un precio bajo que se descontarían del sueldo. Es una forma de colaborar.

¿Existe diferencia entre la capital y el interior?
Mucha. Son dos países diferentes. En el interior las empresas casi no rotan, a diferencia de lo que ocurre en Montevideo. Quizá es porque la gente se conoce más, conocen a la empresa, hay un arraigo entre ellos. En la capital eso no se ve.

¿El sindicato hoy es un problema?
La gente está sindicalizada y me parece que está bárbaro cuando se lo utiliza como un medio positivo y no como uno negativo, para negarse a todo. Es como todo, si las cosas se hacen bien, está buenísimo. Por el contrario, complica.
Nosotros tenemos un trato muy bueno con el sindicato, trabajamos en conjunto y en sí los resultados de la empresa son muy buenos. Es un ida y vuelta con el trabajador; queremos que se sienta parte de la empresa, formar un equipo.

¿Por qué las empresas prefieren tercerizar sus servicios?
Hoy en el mundo, las organizaciones tomaron como norma el tema de tercerizar. Hay un montón de factores. El de la falta de personal en el lugar de trabajo, las licencias. Nosotros nos hacemos cargo de todas las leyes sociales. Además si una persona no le sirve, es muy sencillo decirnos: ‘cambiámelo’. Por nuestra parte, lo reciclamos, sin tener que despedirlo y dejarlo sin trabajo. Básicamente el cliente se enfoca en su labor para lograr la productividad en su negocio. Y nosotros nos dedicamos a manejar a la gente.

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