Las inmediaciones del Palacio Legislativo están repletas de gente. Casi no se puede caminar por Avenida Libertador. Conseguir un lugar en la vereda para saludar al primer presidente electo de la izquierda, Tabaré Vázquez, es una odisea. Miles de militantes estallan en algarabía y luchan codo a codo por verlo pasar.
A la sombra de la gran bestia pop
La caravana presidencial hacia Plaza Independencia reveló la distancia entre los estilos de Vázquez y Mujica