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No me vaya a decir que usted como uruguayo, en el fondo, pero bien en el fondo, no siente que Uruguay afrontará el partido contra Inglaterra en el escenario ideal. Ese extraño legado de la historia lo determina. Cada vez que Uruguay llega sumergido en problemas, con la soga al cuello, sin aire, con margen de error acotado a la mínima expresión, sale a traslucir ese qué sé yo que tiene su camiseta.

El escenario que espera al equipo es conocido. Perdió feo en el debut. Se le complicó la clasificación. Jugó rematadamente mal. Cometió todo tipo de errores defensivos, sobre todo en pelota parada. Perdió a su capitán Lugano en las últimas horas. Y nadie da nada por la celeste.

“La motivación es un proceso interno. Hemos salido de situaciones difíciles varias veces. Esto no está terminado. Es un rival de jerarquía pero hay una posibilidad y este grupo, cuando hay una posibilidad, sale a dar todo”, dijo Tabárez. Y por ahí pasa el partido. Cara o cruz. Ganar o quedar con pie y medio afuera. No hay dos lecturas.

El equipo

Todo parecía encaminado pero la lesión de Lugano trastocó los planes, al margen de que Tabárez dijo “no me cambia nada”. Tiene que decidir por su sustituto, y las opciones más claras son Sebastián Coates y José María Giménez. Una segunda posibilidad puede ser correr a Cáceres al puesto de central y darle ingreso a Jorge Fucile, pero ya serían demasiados cambios y es una idea con la que no comulga Tábarez.

La táctica

Los partidos se definen en la cancha. Usted puede empezar con una idea y un gol a los dos minutos la modifica. Pero en principio todo hace indicar que Uruguay se pararía con cuatro en el fondo, un volante por adentro y dos por afuera, Lodeiro como enganche y arriba la dupla Suárez-Cavani.

La polifuncionalidad de los hombres le puede permitir a Tabárez defender con tres. Pero algo a tener en cuenta es la posición de Steven Gerrard, jugador del que habló Tabárez y al que tiene como punto de referencia.

Se inicia el sueño. El país estará pendiente y los jugadores saben que la recompensa vuelve a estar en el camino. l
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