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Dadas las últimas experiencias y las perspectivas existentes para las próximas campañas agrícolas, considerando el precio que se paga por los granos, los números son cada vez más ajustados para el empresario agrícola.

Dada esa realidad, “debemos maximizar la producción por hectárea para diluir costos obteniendo un mejor ingreso a la hora de la cosecha”, indicó a El Observador Agropecuario el ingeniero agrónomo Pablo Ramírez, técnico de BASF, quien añadió: “creemos que es fundamental tener en cuenta cuál es el beneficio que vamos a obtener al momento de elegir un insumo, teniendo presente algunos análisis simples a la hora de tomar la decisión vamos a estar aportando en gran medida a optimizar los recursos contribuyendo a una mejor rentabilidad”.

Dijo, en ese sentido, que BASF y Solaris están accionando de tal modo que “estamos seguros que con los productos que ofrecemos podemos contribuir en gran medida a ello”.

Ramírez indicó que “en BASF consideramos que tanto la pureza de los principios activos como las formulaciones exclusivamente diseñadas para cada uno de los productos que salen al mercado realmente hacen la diferencia a la hora de ser utilizados por el productor. Es por eso que BASF invierte gran parte de sus ganancias en investigación y desarrollo y posee un departamento exclusivo de formulaciones, en el cual se diseñan y desarrollan los mejores adyuvantes que garantizan la alta performance en los distintos productos; esto trae como consecuencia diferencias de rendimiento entre 450 y 550 kg/ha para trigo y cebada y mayores a 150 kg para soja cunado los comparamos con otros fungicidas similares que existen en el mercado”.

“De cara a esta campaña para los cultivos de soja y maíz disponemos de una paleta de productos de manera tal de llevarle al productor una solución lo más integrada posible para cubrir sus necesidades”, comentó.

Respecto al cultivo de soja, “contamos dentro de nuestra paleta con el curasemillas Acronis, un inoculante propio para tratamiento a campo que es Vault HP y un herbicida como Heat que está dando grandes satisfacciones desde su lanzamiento, tanto en aplicaciones de mezclas simples como de tipo doble golpe. Tiene un excelente control de carnicera y otras malezas de hoja ancha de difícil control. También seguimos posicionando a Opera como nuestro principal fungicida para este cultivo, ya que realmente marca la diferencia con otros productos similares del mercado. Finalmente, Nomolt es un insecticida a que posee una excelente performance en el control de lagartas”.

En cuanto a maíz, “destacamos Abacus HC, tenemos datos de los últimos tres años en los que hemos tenido respuestas que van desde los 1.200 kg/ha cuando lo comparamos con otros productos del mercado, a los 2.200 kg/ha si lo comparamos con un testigo sin aplicar. También cabe destacar la oportunidad que tenemos con la tecnología Clearfield en maíz, tanto para Onduty como para Lightning, debido a las restricciones en el uso de Atrazina que existen en Uruguay. Y contamos con un herbicida como lo es el Convey tanto para el control de malezas de hoja ancha como de gramíneas anuales y que puede ser usado en mezclas con Atrazina o solo, ya que presenta una gran selectividad en el cultivo de maíz”.

Ramírez explicó que tanto Opera como Abacus HC y Acronis están compuestos por la molécula F500 que fue creada por BASF en Alemania, “molécula que aparte de su acción como fungicida posee una serie de beneficios que denominamos Agcelence y que resultan en una mayor performance para el cultivo. Entre ellos podemos destacar una mayor actividad de la Nitrato Reductasa que provoca una mayor asimilación de nitrógeno y, como consecuencia, un incremento en el rendimiento. Esta molécula también provoca una disminución en la tasa respiratoria con la consiguiente reducción de las pérdidas de carbohidratos por esta vía, lo que hace que haya una mayor cantidad de fotoasimilados disponibles”.

“Otros de los beneficios que podemos destacar es el efecto verde que viene dado por un mayor contenido de clorofila de la planta y una menor producción de etileno que, asociada a una mayor productividad de las enzimas SOD y peroxidasa, contribuyen a que la planta tenga una mejor respuesta al estrés”, concluyó el profesional de BASF.

Programa Experto en Malezas

Otra problemática de interés para BASF es la aparición –cada vez con mayor frecuencia– de malezas resistentes o de difícil control. Esto no es más que una consecuencia del manejo que se ha hecho en las chacras desde hace años, explicó Pablo Ramírez.

“Por ello consideramos de suma importancia adecuar su manejo haciendo una correcta rotación de sitios de acción, utilizando a los herbicidas dentro de un programa de control”, argumentó el agrónomo.

Con este objetivo BASF desarrolló el Programa Experto en Malezas (PEM), que se lanzó este año en Argentina y se está replicando en la región.

“Somos una empresa con más de 50 años en investigación de malezas y el desarrollo de soluciones herbicidas innovadoras. Con este programa queremos llevarle al productor una solución a medida, basándonos en una amplia paleta de herbicidas, en nuestro conocimiento y en cuatro pilares: el técnico, la comunicación, la educación y lo comercial”, remarcó.
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