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Para el año 2015, podrían desaparecer unas 200 estaciones de servicio, estimó el presidente de la Unión de Vendedores de Nafta (Unvenu), Daniel Añón. La gremial argumenta que el cambio de paramétrica que definió ANCAP en 2013 está perjudicando la rentabilidad de las 485 estaciones que hoy están operando en todo el país.

“ANCAP modificó en forma unilateral y antojadiza las condiciones en que opera el negocio, fijando márgenes de comercialización que empeoraron aún más la situación y que hacen que las pequeñas estaciones se estén convirtiendo en no rentables”, alertó Añón en un comunicado que divulgó Unvenu. Las estaciones emplean a unos 7.000 trabajadores en todo el país.

Según el directivo de la gremial, hay estaciones que apenas cubren los costos operativos. “ANCAP hace muchos años que no está contemplando los verdaderos y crecientes costos operativos de las estaciones de servicio, constituidos en su mayor parte por mano de obra y tasas e impuestos nacionales y departamentales”, criticó Añón.

El semanario Búsqueda informó ayer que una de las alternativas que manejan los estacioneros para mitigar la pérdida de rentabilidad del negocio es promover el autodespacho de combustibles, práctica habitual en países como EEUU.

El titular de Unvenu recordó que su gremial lleva varios años escuchando promesas incumplidas, sobre todo del expresidente de ANCAP, Raúl Sendic, “razón por la cual exigimos que se respeten las reglas de juego resultantes de la existencia de un mercado regulado, en el que los márgenes de comercialización son fijados administrativamente y por ende, en el que las empresas no podemos trasladar los incrementos de costos al valor final de los productos que representan el 94% de nuestra actividad”, afirmó.

La gremial –que aglomera a los dueños de estaciones de servicio de todo el país– decidió tomar una serie de acciones públicas, incluyendo el reparto de volantes denunciando esta situación entre los clientes de las estaciones, así como seguir de cerca este conflicto, advirtiendo de posibles paros de actividades. Añón precisó que Unvenu no está “pidiendo un aumento de precios” de los combustibles, sino que, en todo caso, “ANCAP revise sus procesos internos para mejorar su eficiencia y así reducir los costos de esa parte de la cadena y/o que el gobierno rebaje impuestos y tasas que hoy representan alrededor de la mitad del precio del combustible”.

Advirtió que, de continuar con esta “política discrecional y unilateral de ANCAP, 200 estaciones de servicio deberán cerrar sus puertas en 2015”. Hasta ahora, el directorio de ANCAP ha descartado modificar la paramétrica que determina el margen de ganancia de los estacioneros.

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