Advierten que rigidez laboral deja expuesto al país ante futura crisis
De Haedo y Alfie dijeron que competitividad está comprometida ante el actual sistema
La rigidez del mercado laboral es una loza para la competitividad local, y deja a la economía en una posición vulnerable ante un cambio de condiciones, coincidieron el ex ministro de Economía, Isaac Alfie, y el ex director de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP), Javier de Haedo, en consonancia con un documento que advierte sobre estos riesgos divulgado ayer de cinco cámaras empresariales.
Por su parte, Álvaro García, también ex titular del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) en el gobierno de Tabaré Vázquez, reconoció que el mercado local presenta falta de mano de obra calificada pero matizó que exista una situación de vulnerabilidad al afirmar que “han cambiado los fundamentos de la economía uruguaya” (ver nota aparte).
En una conferencia desarrollada en una sala de cine de Movicenter, en Montevideo Shopping, De Haedo aseguró que ve lógico que si la economía crece, como lo hace desde hace una década, la masa salarial y el empleo crezcan. Sin embargo, señaló que es “claro” que el país tiene “una regla muy rígida en el mercado laboral”. El economista resaltó que en el futuro habrá una crisis, por una cuestión cíclica, y que para eso se necesita una mayor flexibilidad laboral.
“Para la próxima crisis, que habrá otra, no vamos a tener rigidez cambiaria pero vamos a tener rigidez del mercado laboral. Independientemente de la rigidez del instrumento hay que ver si los instrumentistas tienen la flexibilidad y la inteligencia suficiente para cambiar a tiempo”, indicó De Haedo.
En el informe presentado ayer, que firman la Cámara de Industrias, la Asociación Rural, la Cámara Mercantil, la Federación Rural y la Cámara Nacional de Comercio, y titulado “Aportes para una agenda de mejora: la competitividad y el desarrollo de Uruguay”, enumera una serie de variables por las cuales el país es menos competitivo y menos productivo. Entre ellas, señaló que la rigidez en el mercado laboral “atenta” contra la competitividad, a la vez que realza los problemas derivados de la baja calificación de la mano de obra.
“La modalidad de negociación vigente, en el marco de nuevas leyes y normas asociadas, ha provocado efectos económicos muy importantes, no solo a escala sectorial sino para cada unidad productiva”, puntualizó el documento. Las cámaras aseguraron que esa falta de flexibilidad afectará el nivel del empleo si la economía sigue enfriándose, “como se comenzó a registrar a partir de este año, con un impacto más fuerte en los segmentos menos calificados de la población”.
De Haedo añadió que en algún momento la región, cuando el contexto global cambie para mal –que estimó será entre 2015 y 2016–, hará una “corrección grande” y el país la va a acompañar. “Esa rigidez del salario real y gasto público va a ser corregido en ese momento. Es la forma que sabemos hacerlo en Uruguay”, dijo.
El informe empresarial destaca que si el gasto público hubiese crecido a una tasa de 3% anual se habrían generado ahorros de US$ 6.000 millones que habrían podido paliar las deficiencias en infraestructura.
Por su parte, Alfie, ministro de Economía durante la Presidencia de Jorge Batlle, también tildó de “claramente rígido” el mercado de trabajo, donde observó un estancamiento del empleo desde hace un año y medio. El crecimiento del país, más lento desde el año pasado –se pasó de 7,5% anual a entre 3%-4%–, no evitará que caiga el nivel del empleo global, subrayó.
El texto de los empresarios resaltó que el atraso cambiario –medido a través del indicador de tipo de cambio real– se ubica en 20%, una variable que Alfie consideró fundamental para medir la competitividad. En este sentido, el economista explicó que se podría “soportar” un salario alto y de los mayores del mundo, solo en la medida de producir a la altura del resto del mundo. “Y esto no va a pasar”, aseveró. Alfie que también nombró a la educación y su situación “casi de catástrofe” como un factor clave para la competitividad.
Una nueva economía
Por su parte, Alvaro García, que suena como una alternativa para ministro de Economía de un próximo gobierno de Tabaré Vázquez, moderó las visiones más fatalistas y destacó algunos de los logros en materia económica obtendos en los últimos años (ver recuadro). En ese sentido, sostuvo que el informe de las cámaras empresariales presenta “una visión de retroceso” en un tono “un poco exagerado”.
García matizó el análisis del tipo de cambio, algo que para él no está en una situación que comprometa a la economía local. “Creo que hay que ser muy cuidadoso y ver con qué vara medimos la competitividad a través del tipo de cambio real. Porque ha habido un cambio de fundamentos importante en la economía uruguaya, y ese cambio afecta. En definitiva, esa apreciación está reflejando una serie de aspectos que no existían y sí existen de una década a esta parte”, subrayó.
En relación a los trabajadores bien preparados, dijo que hay una necesidad notoria “principalmente en períodos de crecimiento económico”, donde se ve más “la falta de obra calificada”.