Agricultores alemanes bloquean carreteras por la eliminación de exenciones fiscales
En el marco de un clima político enrarecido, el gobierno señaló que la protesta es instrumentalizada por “grupos extremistas” con “fantasías golpistas”
Muchas de las principales ciudades alemanas amanecieron este lunes con las vías de acceso y las autopistas bloqueadas como consecuencia de una masiva protesta de agricultores de todo el país en rechazo a las medidas anunciadas por el Gobierno, entre ellas la reducción de las subvenciones a la agricultura, y en especial la eliminación de las exenciones fiscales al diésel agrícola.
En una de las protestas más simbólicas, más de medio millar de tractores estacionaron frente a la Puerta de Brandeburgo, en la ciudad de Berlín, en el marco de un plan de lucha que según anunció el presidente de la Asociación Alemana de Agricultores (DBV), Joachim Rukwied, se extenderá durante toda esta semana.
“Lo que está en juego es el futuro de nuestra familias y también la seguridad alimentaria, por lo tanto el futuro de nuestro país. Se nos está privando de nuestra viabilidad", resumió Rukwied a los medios locales, ocasión en la que reclamó al Gobierno federal que revierta los recortes de las subvenciones.
Por su parte, el vicecanciller alemán, Robert Habeck, advirtió que la protesta de los agricultores están siendo instrumentalizadas por fuerzas extremistas y pidió que se proteja la democracia. Habeck, que también es ministro de Economía, dijo en un vídeo difundido por su ministerio que "circulan llamamientos con fantasías de golpe”, mensaje en el que señaló la participación de “grupos extremistas” que “se muestran abiertamente símbolos nacionalistas".
"Cada vez está más claro que algo ha empezado a fallar en los últimos años y que está limitando la protesta democrática legítima y la libertad de expresión", añadió el funcionario.
El jueves pasado, un grupo de manifestantes impidieron a Habeck abandonar un ferry en la costa del Mar del Norte. "Defendemos la democracia, la Constitución y la ley", subrayó el presidente de la asociación de agricultores ante las advertencias de que grupos de extrema derecha podrían infiltrarse en las protestas. "No veo ningún peligro de que nuestra asociación sea infiltrada", afirmó Rukwied.
La impopular coalición tripartita del canciller Olaf Scholz enfureció a los agricultores el mes pasado al elaborar planes para abolir una exención del impuesto sobre el diésel, iniciativa que forma parte de un paquete fiscal que procura cerrar un déficit fiscal de unos US$ 18.600 millones en el presupuesto de 2024.
En algunas zonas, los agricultores utilizaron tractores para bloquear los caminos y también se registraron problemas en la circulación de vehículos particulares y el transporte público debido a los convoyes de tractores, al punto que la planta automotriz de Volkswagen en Emden, en el noroeste de Alemania, detuvo se producción porque las vías de acceso estaban bloqueadas.
En tanto, el portavoz de Scholz, Steffen Hebestreit, defendió la actuación del Gobierno. "No hay ninguna consideración dentro del gobierno con relación a dar marcha atrás con las medidas anunciadas”, dijo el funcionario.
El gobierno debió apelar al recorte de las subvenciones y a la eliminación de la exención impositiva al diésel agrícola luego que la justicia anulara una decisión anterior que procuraba reutilizar casi US$ 66.000 millones, originalmente destinados a amortiguar las consecuencias de la pandemia, para adoptar medidas que ayuden a combatir el cambio climático y modernizar la economía, decisión que entró en conflicto con los estrictos límites autoimpuestos por Alemania al endeudamiento.
Además de los trastornos causados por las protestas de los agricultores, Alemania enfrenta una huelga de casi tres días convocada para esta fin de semana por uno de los principales sindicatos de maquinistas ferroviarios, conflicto relacionado con las horas de trabajo y los salarios.
(Con información de agencias)