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Después de escapar del zoológico de Central Park en 2005 y sobrevivir a África en 2008, los animales neoyorquinos vuelven a los cines para desplegar sus bailes excéntricos y música pegadiza a lo largo de Europa en Madagascar 3.

El león Alex (Ben Stiller), la cebra Marty (Chris Rock), la jirafa Melman (David Schwimmer) y la hipopótamo Gloria (Jada Pinkett Smith) llegan a Montecarlo en búsqueda de los pingüinos, que se habían ido de África en avión con la promesa de volver con ayuda y jamás regresaron.

Sin embargo, los perseguidores se convierten en perseguidos cuando la despiadada agente francesa de control de animales Chantel DuBois (Frances McDormand) se pone como meta cazar a los neoyorquinos, especialmente, a Alex.

Es entonces cuando los animales (con los queribles lemures incluidos) toman la decisión de unirse a un circo para mimetizarse. Allí aparecen nuevos personajes como el positivo lobo marino Stefano, el fuerte tigre ruso Vitaly y la hermosa jaguar latina Gia.

A pelo y contrapelo

Los puntos más altos de la película vuelven a ser las escenas con los pingüinos, que por algo son los únicos que consiguieron su propio programa televisivo.

Por ejemplo, en una de las primeras escenas de la película, los pingüinos están en plena pelea de almohadas cuando una de ellas se rompe y las plumas del relleno vuelan. Skipper, horrorizado, dice: “Estas almohadas están llenas de pájaros bebé” (en inglés la expresión es “partes del cuerpo”, lo que es más divertido aún).

En este sentido, como sucede con todas las animaciones donde las voces de los personajes son conocidos actores de Hollywood, la versión en inglés es muy superior a la doblada. No solo porque son timbres de voz reconocibles, sino porque sonido y movimiento están armados en conjunto para potenciarse.

El punto negativo de Madagascar 3 y de la saga en general es su inmediatez. Los personajes no evolucionan y en la vorágine de persecuciones, colores y gags, no hay tiempo para la introspección o las moralejas de los viejos cuentos de hadas. Sin ir tan lejos, Pixar también apuesta a la belleza, espectacularidad y risas, sin descuidar el mensaje y los personajes complejos a través de películas como Buscando a Nemo, Wall-E o Up.

No obstante, Madagascar 3 cumple con la función de divertir y entretener a las diferentes generaciones, que ya es mucho más de lo que pueden decir otras terceras partes animadas, como Shrek Tercero o Toy Story 3.
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