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La reciente difusión del con respecto a la caída de uno de sus aviones en junio de 2012 hizo que la familia de uno de los pilotos que tripulaba la aeronave, Walter Rigo, rompiera el silencio en una nota.

"Nunca habíamos dado una versión pública sobre el accidente pero las graves e infundadas acusaciones emitidas por Air Class nos obligan a romper nuestro silencio y a emitir el presente comunicado”, señala el texto que fue divulgado por el buzo Héctor Bado, quien ha participado de la búsqueda del avión, en su muro de Facebook.

“En primer lugar queremos dejar en claro que hemos denunciado decenas de irregularidades que involucran, entre otras, a los dueños de la empresa Air Class y a su gerente. Queremos destacar que hasta hace muy poco tiempo el gerente de Air Class fue director de una de las dependencias de la Dinacia (Dirección Nacional De Aviación Civil E Infraestructura Aeronáutica), órgano del cual dependen quienes autorizaron a Air Class a volar, y lugar donde se encuentra la investigadora del accidente”, indicaron.

La familia agrega que cuentan con “innumerables pruebas, entre otras denuncias realizadas por Rigo, declaraciones de ex pilotos de Air Class, informes técnicos, documentos en los que se reportan aterrizajes de emergencia que nunca fueron declarados, documentos falsificados relativos a seguridad operacional, e incluso el informe de un catedrático Grado 5 de Derecho Penal que fue Ministro de la Suprema Corte de Justicia durante 10 años”.

En el comunicado agregan que niegan “rotundamente” el contenido de “lo que pretende ser el “informe” interno de Air Class”. “No sólo por estar plagado de inexactitudes, sino por fundarse únicamente en la opinión de los trabajadores de dicha compañía. Las propias leyes definen a estos testigos como “testigos sospechosos”, precisamente porque dependen económica y laboralmente de la empresa.

“El único piloto que tenía actividad en Air Class al momento del accidente y denunció irregularidades fue desvinculado a los pocos días de declarar”, señalaron.

“La culpa siempre es del piloto porque los muertos no hablan”

En otro punto de la nota se indica que fueron las familias de los pilotos quienes tuvieron que hacerse cargo “hasta de los pasajes de avión del buzo Héctor Bado”. “La empresa Air Class nunca se hizo cargo de ningún gasto porque nunca estuvo interesada en la búsqueda ni en el accidente. Ni siquiera se tomaron la molestia de dar su pésame personalmente a esta familia”.

En uno de los puntos finales del comunicado, destacado como “lo más importante”, la familia Rigo expresa: “Queremos aclarar que en el día de ayer Air Class aceptó ser responsable de la muerte de los dos pilotos al reconocer que conocían antecedentes de fallas humanas y nunca las habían corregido ni observado. Si el contenido de su informe es cierto (insistimos, es absolutamente falso) Air Class, sus dueños, su gerente, sus instructores y sus mecánicos pudieron evitar la muerte de los dos pilotos corrigiendo los supuestos "apuros" y "errores" que mencionaban. Por mandato de la ley todos los patrones y encargados de seguridad deben prevenir los accidentes laborales, capacitando a sus operarios y corrigiendo sus errores”.

“Mientras Air Class sigue invirtiendo su tiempo lanzando campañas públicas intentando lavar su imagen bajo el triste y conocido eslogan de “la culpa siempre es del piloto porque los muertos no hablan”, nosotros seguiremos denunciando y agotando todas las vías legales para hacer justicia por Walter y Martín. EXIGIMOS JUSTICIA”, concluye el comunicado.

La denuncia de Bado

En la carta de la familia Rigo se menciona la denunica realizada por Bado, quien publicó un extracto del informe de la NTSB, la agencia federal estadounidense que investigó las cajas negras, en la que el buzo explica que las mismas “no funcionaban desde hacía tiempo”.

“Esto quiere decir que no es cierto que el informe diga que las cajas negras grabaron hasta el vuelo inmediato anterior al del accidente”, señala el comunicado.

El marino indicó en su Facebook que “mucho se ha hablado” de las cajas negras y que “comentaron las autoridades públicamente” que había información “del vuelo anterior pero también se dijo de un vuelo anterior, que perfectamente pudo haber tenido lugar meses o años atrás”.

Bado publicó una transcripción con la que afirma que “no se mencionó jamás lo que dijo la NTSB”. “No se recuperaron datos de audio relacionados con el vuelo del accidente. Los datos de audio recuperados del CVR parecen ser consistentes con un vuelo anterior, no accidentado. Marcas de corrosión en la cinta de audio recuperada del CVR indican que la cinta estuvo estacionaria dentro del mecanismo de transporte de la cinta durante un período prolongado de tiempo”, señala el reporte de la agencia, según publicó el buzo.

“En buen romance todo indica que CVR (Cockpit Voice Recorder o Grabadora de Voces de Cabina), no estaba operativa. Vuelvo a preguntar, ¿por qué esta información fundamental no fue dada a conocer? Situación similar se informa acerca de la segunda caja negra. Alguien creo deberá aclarar esta situación. Hay más información que oportunamente se dará a conocer”, indicó el marino.

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