El sistema se derrumbó a fines de 2001 y arrastró al gobierno de Fernando de la Rúa, quien había sucedido a Carlos Menem en diciembre de 1999. El peso argentino se devaluó 300% en seis meses: del "uno a uno" se pasó a cuatro a uno, aunque a fin de año se estabilizó en torno a 3,5. Por un semestre los uruguayos que aún tenían empleo disfrutaron de otra fabulosa temporada de "deme dos", gracias a los precios ridículos del vecino quebrado, como en 1982. Y después, como suele ocurrir, detrás de Argentina naufragó Uruguay, cual chinchorro atado a la popa del Titanic.
Alfonsín, Menem, Cavallo: los vecinos locos
Una historia del dinero en Uruguay (XLI)