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El crédito al consumo otorgado por el sistema financiero a las familias uruguayas volvió a perder impulso en el tercer trimestre del año debido a una desaceleración en el crédito otorgado por el Banco República (BROU) y por el segmento extrabancario, fundamentalmente por las administradoras de crédito. Descontando el efecto de la inflación, el financiamiento al consumo registró su menor crecimiento interanual desde, al menos, el primer trimestre de 2012.

En el período julio-setiembre, el crédito a las familias destinado al consumo creció 5,5% en términos reales, en comparación con igual trimestre del año pasado, según el Índice de Financiamiento al Consumo de El Observador (IFC-EO). Así, se registró el tercer trimestre consecutivo de desaceleración en la toma de crédito.

En el trimestre anterior, el aumento fue de 7,5% interanual, que ya representaba una desaceleración respecto a la expansión de 9% en los primeros tres meses del año.
El indicador que elabora la Unidad de Análisis Económico de El Observador mide la evolución del financiamiento vigente otorgado no solo por los bancos de plaza, sino también por las administradoras de crédito, que tienen un importante rol en el otorgamiento de préstamos a los hogares en el mercado local.

El indicador, construido a partir de información del Banco Central (BCU), no considera el financiamiento a la vivienda ni el crédito automotor.

El menor impulso en el crédito tuvo como protagonistas, nuevamente, al Banco República –principal agente del mercado– y a las administradoras de créditos. Al igual que el período anterior, estos dos sectores –que son los más dinámicos dentro del sistema financiero– debilitaron su ritmo de crecimiento.

Tanto el Banco República como las administradoras de crédito –en particular las segundas– tienen un importante nivel de operaciones con los segmentos de ingresos medio y medio-bajo, mientras que los bancos privados están más orientados a los segmentos de ingresos medio-alto y alto.

Bancos y administradoras
El crédito al consumo otorgado a las familias por el BROU aumentó 6,5% en los tres meses cerrados en setiembre. De ese modo, confirmó su tendencia a la desaceleración que comenzó el trimestre pasado (con un aumento de 9,8%), luego de registrar por cuatro trimestres consecutivos un mayor dinamismo, alcanzando en el primer cuarto del año un crecimiento de 13,8%, el mayor desde 2011. En el tercer trimestre del año pasado, la suba había sido de 8,7%.

Del mismo modo, los usuarios del crédito al consumo pertenecientes a los segmentos ingresos bajos y medio-bajos, que se reflejan principalmente en los datos de las administradoras de crédito, mostraron una desaceleración en la toma de financiamiento, la cual se viene produciendo desde hace cinco trimestres.

Entre julio y setiembre de este año el crecimiento promedio interanual del crédito al consumo otorgado por las administradoras fue de 8,3%, la mitad del aumento registrado en el mismo período del año pasado, de 16,3%.

Aun así, el segmento extrabancario viene ganando participación dentro del mercado financiero, con un peso de 23,2% en el total del financiamiento al consumo, tras el registro anterior de 22,6%. En la vereda opuesta, a pesar de que el BROU absorbe más de la mitad del mercado del préstamos a las familias (53,8%), desde el trimestre pasado viene reduciendo su cuota en el mercado.

Entre los bancos privados, después de dos trimestres de caídas, el otorgamiento de crédito a las familias se recupera muy lentamente. En el tercer trimestre, el financiamiento creció levemente 0,9% respecto a igual trimestre del año pasado, tras un aumento de 0,8% en el segundo trimestre.

Esta recuperación le permitió a los bancos privados aumentar levemente su participación dentro del crédito al consumo. Así, en los tres meses cerrados en setiembre, el 23% de los créditos a las familias vigentes fueron financiados por los bancos privados, aumentando por segundo trimestre consecutivo su participación de mercado, tras concentrar 22,9% del crédito concedido a las familias en el segundo cuarto del año.

Por encima del salario
A pesar de que el crédito a las familias viene perdiendo impulso, el ritmo de expansión sigue estando por encima del que registra el salario real en el mismo período (4,8%). Esto refleja que si bien el comportamiento de las familias es más conservador, todavía hay una importante propensión a financiar el consumo.

Ese comportamiento se alinea con la evolución del Índice de Confianza del Consumidor (ICC) de setiembre que elaboró la Universidad Católica y Equipos Consultores, que mejoró 10,7% respecto a setiembre del año pasado y se mantiene en niveles de moderado optimismo.
De todas formas, las familias se encuentran más cautelosas que en el trimestre anterior, cuando la brecha entre la expansión del crédito y el salario era mayor. En el período abril-junio, el poder de compra de los trabajadores creció 2,2% interanual mientras que el crédito cedido a las familias aumentó 7,5%. En ese trimestre, el gasto en consumo se incrementó 4,5% interanual, según los últimos datos difundidos por el BCU.
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