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En las conversaciones filtradas por el medio The Intercept, Sérgio Moro, el actual ministro de Justicia del gobierno de Jair Bolsonaro, mantuvo intercambios con el fiscal Deltan Dallagnol que pueden ser consideradas ilegales, cuando Moro era el juez de

 discutirá si los abogados de Lula tuvieron un amplio derecho a la defensa cuando su condena fue tratada en abril, 

El pasado mes de abril, el STJ reafirmó la culpabilidad de Lula, pero redujo la condena que era de más de 12 años, a ocho años y 10 meses de cárcel.  

Expertos consultados por El Observador evaluaron cuáles pueden ser las repercusiones de la investigación periodística para el caso judicial.

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Para Main del CEPR -que define como una organización independiente sin fines de lucro que no asume ninguna posición de política institucional-, "se c exjuez Moro violó reglas básicas de ética judicial y trabajó en equipo con los fiscales", y agregó: "Actuaban con un objetivo político claro: impedir que el Partido de los trabajadores (PT) volviera al poder en las elecciones de octubre del año pasado".  

Las revelaciones pueden ayudar en los pedidos ya abiertos de solicitud de cumplimiento de la pena en libertad", explicó 

Ciudadanía Inteligente explica que es una ONG latinoamericana "inclusiva feminista sin fines de lucro que busca fortalecer las democracias de América Latina a través del uso innovador de la tecnología".

Por su parte, el co-fundador y Director Ejecutivo del Foro de Acción Común (CAF) con sede en España, Rafael Heiber, dijo: "Es muy arriesgado prever si las denuncias publicadas ahora por The Intercept serán suficientes o no para anular la condena".

El CAF se define como una fundación independiente sin fines de lucro diseñada para dar forma a soluciones alternativas a los problemas socio-políticos y las desigualdades económicas.

Para Heiber "hay profesionales que creían en el trabajo que estaban haciendo y ahora perciben que, en lugar de combatir la corrupción, han participado del más importante fraude jurídico-político de la historia del país", y explicó que no hay un hacker, sino un "whistle-blower (alertador) brindando a la ciudadanía un poco de realidad."

Por su parte, el día que se divulgó la versión periodística el fiscal Dallagnol afirmó que acusar a la Operación Lava Jato de una "operación partidaria es una teoría de la conspiración sin fundamento" y que su equipo fue blanco de un ataque cibernético "gravísimo".

"Es normal que fiscales y abogados conversen con el juez, incluso sin la presencia de la otra parte. Lo que debe verificarse es si en esas conversaciones existió confabulación o si se violó la imparcialidad", algo que a su criterio no ocurrió, defendió en un video publicado en las redes sociales. 

Moro consideró que en los mensajes que lo citan "no se vislumbra ninguna anormalidad de direccionamiento de actos en tanto que magistrado".

El expresidente Fernando Henrique Cardoso (1995-2002) fue en esa misma dirección. "La divulgación de mensajes entre el juez y el fiscal de Lava Jato es una tempestad en un vaso de agua. A menos que haya divulgaciones más comprometedoras", le dijo al Blog del periodista Tales Faría.

Crisis contenida, por ahora

La crisis agita los ambientes políticos y judiciales, pero no desbordó hasta ahora en las calles ni afectó mayormente la economía.

Una manifestación de partidarios de Lula logró reunir apenas a unas decenas de personas el lunes en Brasilia.

La izquierda podrá tomar el pulso de la sociedad el viernes, según el grado de acatamiento de una huelga general convocada por los sindicatos contra la reforma de las jubilaciones.

La Bolsa de San Pablo, que el lunes cerró con una caída de 0,36%, operaba a inicios de la tarde del martes con ganancias de 0,85% y el real se reforzaba frente al dólar, que se negociaba a 3,857 reales frente a 3,885 al cierre de la víspera.

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