No llego a la entrevista, perdoná, ¿podemos agendarla para otro día?”, le consultó por mensaje de texto uno de los nuevos empleados a su jefe. Para algunos esta situación puede ser inadmisible en la empresa, pero es parte de un comportamiento que se está abriendo camino.
Aprender a convivir con los “Y”
La irrupción de una nueva generación obliga a las empresas a adaptarse a pretensiones y visiones diferentes