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El Poder Ejecutivo está decido a obtener una rápida definición sobre el proyecto de la empresa india Zamin Ferrous (Aratirí) para la explotación de yacimientos de hierro. Por eso, exigió a la empresa que presente en el corto plazo documentación que avale que cuenta con un capital mínimo de US$ 1.000 millones para desarrollar su inversión en Uruguay.

Luego de que el presidente José Mujica anunciara que el gobierno pretendía obtener una rápida definición sobre la marcha de esa iniciativa, llegando a ofrecer incluso algún tipo de asociación para viabilizarla si fuera necesario, los contactos entre Presidencia y la firma Zamin Ferrous se intensificaron en pos de alcanzar un entendimiento.

En medio de ese contexto, las caras visibles de estas negociaciones, el asesor económico de Presidencia, Pedro Buonomo, y el ministro de Industria, Roberto Kreimerman, comparecieron ayer ante la comisión de Minería de Diputados para dejar en claro cuál es la posición del Ejecutivo sobre este proyecto.

“Lo que se le planteó a la empresa es lo siguiente: ‘Ustedes son quienes van a llevar adelante este proyecto, se encuentran en condiciones de acceder al financiamiento y está muy bien, pero: ¿tienen los recursos propios para llevar adelante este proyecto?’. Para ello tienen que demostrar que tienen un ‘equity’ en condiciones de ser aportado, es decir, un capital propio del orden del 30% del proyecto. Estamos hablando de cifras de aproximadamente US$ 1.000 millones”, reveló Buonomo, según la versión taquigráfica de la comisión a la que accedió El Observador. El jerarca explicó que se trata del porcentaje que “cualquier financista o fondo de inversión o sistema financiero tradicional” le exigirá a la empresa para financiar el 70% de un proyecto que demandará una inversión de entre US$ 3.000 y US$ 3.500 millones.

Kreiermerman, en tanto, reveló ayer a El Observador que luego de una reunión que tuvo el gobierno esta semana con jerarcas del exterior de Zamin Ferrous se realizaron preguntas sobre cómo prevé financiar el proyecto la empresa, pero en ningún momento se discutió la participación del Estado en el mismo, porque hoy “no es el centro de la negociación”.
“El gobierno quiere tener certeza de que la decisión del privado es seria, que va a ir adelante y quiere saber en qué plazos ello ocurriría”, apunto Buonomo.

El asesor de Presidencia reconoció que al Poder Ejecutivo “le inquieta” en qué plazos o condiciones eventualmente podría llevarse adelante el proyecto de Aratirí, porque el mismo tendrá implicancias no solamente desde el punto de vista económico y fiscal, sino en otros proyectos vinculados. Más precisamente, sobre el desarrollo del puerto de aguas profundas en Rocha, que es considerado “estratégico” por el Ejecutivo. “Es muy diferente que el hierro se empiece a explotar en el año 2016 que en el 2021, porque la ecuación económica del puerto (de aguas profundas) en lo que tiene que ver con esos recursos cambia sustancialmente, y las inversiones necesarias van a tener un retorno diferente”, alertó Buonomo. Dentro de las proyecciones para la construcción del puerto en Rocha se contaba con la salida de unas 18.000 toneladas de hierro anuales que son las que prevé exportar Aratirí con su proyecto minero en la zona de Valentines.

El jerarca descartó una asociación del Estado con Aratirí para iniciar el proyecto, aunque acotó que dentro del “menú de opciones” se manejó que pueda aceptarse una participación en el capital accionario de la empresa, de manera de “reducir los riesgos” para el privado, producto de algunas decisiones que dependen exclusivamente del gobierno como la provisión de energía eléctrica o el acceso a la infraestructura portuaria para sacar el hierro.

“Es voluntad del Poder Ejecutivo que las decisiones respecto a este proyecto se tomen rápidamente y que no continuemos en un grado de incertidumbre”, remarcó Buonomo. Añadió que “no está previsto modificar” el régimen tributario del proyecto de ley de minería de gran porte, pese a los cuestionamientos que realizó la empresa en el Parlamento la pasada semana. Se prevé que la minería pague una tasa adicional al IRAE que llevaría la tributación hasta un 50% de la renta.

Por su parte, Kreimerman, dijo que el Ejecutivo está “preocupado” por generar a largo plazo “capacidades” y “conocimientos” local para expandir la minería en el país.

Hierro con o sin Aratirí

El Poder Ejecutivo pretende agilizar la definición sobre el proyecto con Zamin Ferrous para que se puedan “analizar otros socios, otras alternativas” que tengan capacidad financiera y recursos propios para llevarlo adelante”, afirmó Buonomo. En este marco, el funcionario dijo que el Estado “está dispuesto a analizar” alternativas de participación en el proyecto “mediante algún mecanismo que sea viable”.

US$ 3.500
Millones. La inversión de Aratirí podría alcanzar esa cifra producto de algunos “recálculos” que modifican el monto inicial proyectado de US$ 3.000 millones.

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