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El gobierno argentino propondrá al Congreso un nuevo canje que permita pagar en su país los bonos que hoy se encuentran en situación de default, eludiendo el embargo judicial en Estados Unidos. Los expertos entienden que será difícil implementar esa estrategia.

La medida es un intento por sortear una orden del juez de Nueva York, Thomas Griesa, quien bloqueó los pagos de la deuda argentina en el exterior hasta que el país compense con más de US$ 1.330 millones a fondos de cobertura que lo demandaron por su cesación de pagos del 2002, a lo que se niega la administración de la presidenta Cristina Fernández.

La decisión de Argentina, que se plasmó en un proyecto de ley anunciado en la noche del martes por Fernández, implica cambiar el lugar de pago de sus bonos emitidos en los canjes de deuda del 2005 y el 2010, en los que la mayor parte de los acreedores aceptó fuertes quitas a cambio de recibir títulos que el país ha venido honrando regularmente. El país vecino también decidió abrir un canje de deuda voluntario para que los acreedores con papeles bajo legislaciones extranjeras puedan recibir títulos regidos por ley argentina en los mismos términos.

Pagar en Argentina
El ministro de Economía, Axel Kicillof, dijo que los contratos de los bonos emitidos en las dos reestructuraciones permiten al país cambiar el canal de pago. Pero el funcionario aclaró que el gobierno argentino está dispuesto a escuchar propuestas alternativas de parte de los tenedores de bonos.

El proyecto enviado al Congreso dispone que el gobierno pagará en Buenos Aires a través del estatal Banco Nación a los tenedores de bonos Discount, Par y Global 2017 emitidos bajo leyes de Estados Unidos, Gran Bretaña y Japón.

Hasta ahora, esos títulos, que suman un capital de alrededor de US$ 29.000 millones, eran abonados en Nueva York a través del Bank of New York Mellon (BONY), con el cual Argentina decidió rescindir su contrato como agente de pagos por haber acatado el bloqueo dispuesto por el juez Griesa.

Si consideran que hay un cambio en las reglas del juego, los tenedores de bonos reestructurados podrían ejercer una cláusula que les permitiría recuperar sus inversiones anticipadamente. El gobierno, que tuvo que imponer un control de cambios y limitar las importaciones para frenar la caída de las reservas del Banco Central, carece de recursos para cancelar por anticipado su deuda bajo leyes extranjeras y ya adelantó que frenaría en la Justicia cualquier intento de obligarlo a hacerlo.

“Ya sabemos quiénes son los delincuentes (en alusión a los holdouts). Si ahora quieren forzar una aceleración de toda la deuda junta en un solo pago, ningún país del mundo lo puede hacer”, dijo Kicillof en referencia a cancelar toda la deuda a la vez. Se espera que el Congreso apruebe el proyecto de ley antes de que Argentina enfrente un vencimiento de su bono Par el 30 de setiembre.

El exsecretario de Finanzas Guillermo Nielsen advirtió ayer que “70% de los tenedores de los bonos legislación New York son fondos que por estatuto no pueden invertir en papeles que no sean legislación de New York”, por lo que consideró que “nunca van a venir a Buenos Aires al canje”.

En tanto, el diputado y expresidente del Banco Central, Alfonso Prat Gay, se mostró pesimista por el envío al Congreso de un proyecto oficial para pagarles a los bonistas en el país y consideró que “esto no resuelve el problema”.

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