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Argentina: del gradualismo al shock por la fuerza

El gobierno no tuvo otra alternativa que meter tijera a fondo en el gasto y subir impuestos para corregir su déficit fiscal

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04 de septiembre de 2018 a las 05:01

La estrategia de gradualismo que había escogido el gobierno argentino de Mauricio Macri para corregir los desequilibrios macroeconómicos llegó a su fin. Este el lunes el gobierno anunció un ajuste fiscal que incluye impuestos sobre las exportaciones de bienes y servicios, recortes de subsidios e inversión pública, y otras más simbólicas como reducción de ministerios en busca de tranquilizar a los mercados y frenar la corrida cambiaria de las últimas semanas.

Todo ello mientras renegociará esta semana con el Fondo Monetario Internacional (FMI) las condiciones de un programa de ayuda de US$ 50.000 millones.

"Tenemos que hacer todos los esfuerzos por equilibrar las cuentas del Estado", dijo el presidente Macri en una alocución en la que pidió a los argentinos enfrentar juntos las dificultades. El mandatario -quien ofició como telonero de las medidas de ajuste que luego anunció su ministro de Hacienda- resumió la coyuntura de la economía en una frase: “No podemos seguir gastando más de lo que tenemos”.

En su exposición argumentó la necesidad que tiene Argentina de “equilibrar” las cuentas públicas. “Tenemos que empezar por un Estado que gaste menos de lo que ingresa. Décadas y décadas arrastrando el mismo problema, siempre engañándonos. Siento que llegó la hora. Sabíamos que el camino era difícil pero es el real, de largo plazo", afirmó.

El presidente admitió que su decisión de reducir su gabinete para focalizar las políticas ante la crisis por la depreciación de la moneda argentina tendrá costos sociales: "Sabemos que con esta devaluación la pobreza va a aumentar", admitió.  

Tijera e impuestos

Tras la oratoria de Macri llegó el desglose de las medida de austeridad fiscal que transmitió a la prensa su ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne. El secretario anunció que se deja atrás la meta de déficit fiscal de 1,3% para 2019 para comprometerse con el equilibrio a partir de ese año y un superávit primario (antes del pago de intereses de deuda) de 1% del PIB para 2020.

"En 2019 queremos llegar al equilibrio fiscal primario. Bajando el déficit bajamos nuestra necesidad de emitir deuda", explicó. El ahorro fiscal del año próximo será de unos US$ 6.000 millones, calculó el jerarca. La meta de déficit fiscal en 2018 es de 2,7% del PIB.  

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Este martes Dujovne expondrá a la directora del FMI, Christine Lagarde, los detalles del nuevo compromiso que Argentina asume a cambio de acelerar los desembolsos previsto para 2019 y 2020. Desde junio ya recibió US$ 15.000 millones y la semana pasada otros US$ 3.000 millones.

En su discurso, Macri, siempre reacio a aumentar los tributos a la producción, dijo que "sabemos que es un impuesto malo, malísimo, pero les tengo que pedir que entiendan que es una emergencia".

Dujovne explicó que ese impuesto será transitorio. El nuevo tributo tasará hasta fin de 2020 los embarques de productos primarios en 4 pesos argentinos por dólar y del resto de las exportaciones de bienes y servicios en 3 pesos por dólar. Se espera que el gravamen, que recaerá principalmente sobre embarques agrícolas y mineros, genere ingresos equivalentes al 1,1% del PIB para 2019.

Con un dólar actualmente en 38 pesos, el impuesto es casi del 10% del valor exportado, que en el caso de los granos de soja y sus derivados -de los que Argentina es uno de los mayores exportadores a nivel mundial- se sumará al 18% que ya tributan.

Esto significará una recaudación adicional de 68.000 millones de pesos (alrededor de US$ 1.700 millones) en 2018 y unos 280.000 millones (unos US$ 4.700 millones) el año próximo, según Dujovne.

Además, el gobierno argentino además las inversiones en 0,7 puntos del PIB y se eliminarán algunos subsidios, que representará 0,5% del producto, mediante el traspaso de ese gasto a las provincias, que deberán hacerse cargo de la tarifa social eléctrica y de las bonificaciones que pesan en el transporte automotor.

También se adelantó la postergación por un año de la suba del mínimo no imponible de las contribuciones la seguridad social prevista para el año 2019, lo que significará, según lo presentado por el Ministerio de Hacienda, una recaudación adicional de 40.000 millones de pesos argentinos (unos US$ 1.050 millones).

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Por otro lado, se reducirá a casi la mitad el número de ministerios que integraban el Gabinete. Marcos Peña continuará como jefe de Gabinete y Dujovne pasa a ser el ministro de Economía. Los ministerios de Ambiente y Desarrollo Sustentable; Energía, Turismo, Trabajo, Agroindustria, Salud, Cultura y Ciencia y Tecnología se convierten en Secretarías de Estado. Turismo y Ambiente y Desarrollo Sustentable dependerán directamente del Presidente de la Nación.

Recesión más aguda

Dujovne anunció que el gobierno revisará a la baja sus expectativas sobre el desempeño de la economía argentina, pero evitó dar cifras en la conferencia de este lunes. Empero, según una versión preliminar que se filtró a la prensa y que divulgó La Nación, el gobierno proyecta una contracción del PIB de 2,4% para 2018 y una inflación de 42%, mientras que para 2019 el crecimiento sería de 0% (estancamiento) y un suba de los precios del 25%. “Las cifras de actividad vamos a estar revisándolas, asumiendo que la recesión va ser más prounicada que la que pensábamos. Vamos a reducir el crecimiento esperado para el año próximo. Lo mismo para las metas de inflación”, anunció Dujovne.

"Esta crisis no es una más, tiene que ser la última. Tenemos todo para salir adelante", enfatizó Macri en su discurso.

 

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