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Messi anotó el primer gol y fabricó el segundo para que los caballeros de la angustia, como se empieza a conocer a los argentinos por ganar partidos en el minuto final, ganaran merecidamente a un digno rival.

El gol de la victoria sobrevino a los 93 minutos cuando Messi robó una pelota, entró en el área, se desprendió de un marcador, lanzó centro y Zabaleta anotó.

A los 7 minutos tembló el estadio. Torres trianguló con Messi, quien entrando a la carrera lanzó un cañonazo de zurda de rara precisión que se coló en el ángulo del arco haciendo inútil la estirada del arquero brasileño Renán.

Un minuto después Messi se llevó la pelota por la derecha, entregó a Gustavo Oberman y éste la pasó a Neri Cardozo, que la metió dentro del arco pero en posición adelantada.

Entusiasmados por el ritmo del partido, los 20.000 espectadores empezaron a hacer la "ola mexicana" ondulante.

Casi enseguida combinaron Gago y Cardozo, remató Juan Manuel Torres y atajó Renán.

Messi, siempre Messi, robó una pelota a los 79 minutos y se la entregó como venía a Gago, quien remató alto.

Ya en tiempo de descuento, cuando todo anunciaba el alargue, Messi se escapó dentro del área a la marca de Edcarlos y casi sobre la línea entregó al centro, Agüero no alcanzó a rematar y Zabaleta disparó de zurda, la pelota se desvió en una pierna de Fabio Santos y entró en el arco.

BRASIL: Renán (capitán), Rafael, Leonardo, Roberto (Thiago Quirino, 55), Fabio Santos, Renato, Bobo (Fellype Gabriel, 66), Evandro, Rafael Sobís, Edcarlos, Arouca.

(AP)

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