El gobierno argentino cumplió en tiempo y forma este lunes un pago de la deuda por US$ 2.251 millones, lo que, según analistas, sirve para despejar dudas sobre la situación financiera del Estado.
El gobierno argentino cumplió en tiempo y forma este lunes un pago de la deuda por US$ 2.251 millones, lo que, según analistas, sirve para despejar dudas sobre la situación financiera del Estado.
"Se pagó el cupón correspondiente al (título) Boden 2012. Hacia fin de año la Argentina volverá a los mercados voluntarios de capital", anunció el ministro de Economía, Amado Boudou, en rueda de prensa en la sede de la cartera.
El pago del Boden 2012 lo pudo cumplir el gobierno al comprar dólares con supéravit fiscal y recibir préstamos de la banca oficial, incluso del Banco Central (autoridad monetaria).
Argentina está marginada de los mercados de deuda desde 2001, cuando el efímero gobierno de una semana del peronista Adolfo Rodríguez Saá declaró el mayor 'default' de la historia contemporánea al dejar en suspenso deudas por unos US$ 90.000 millones.
"Pagar el cupón del Boden 2012 es lo mejor que le puede pasar a Argentina", comentó el vicepresidente de la Unión Industrial (UIA) y titular de la Fiat local, Cristiano Rattazzi, presente en la conferencia ministerial.
Economistas y consultores coincidieron en que haber honrado el pago aleja fantasmas que ronden sobre la capacidad de pago del país sudamericano, que sufre efectos de la crisis mundial y síntomas de recesión que harán caer su economía este año, tras crecer casi a 9% anual desde 2003.
"El gobierno está haciendo cada vez más esfuerzos para cumplir con sus compromisos, lo cual es bueno, pero lo importante es que pueda hacerlo sin afectar a recursos que podrían ir hacia el sector privado para inversiones", dijo Jorge Vasconcelos, del Instituto de Estudios sobre la Realidad de América Latina (IERAL).
De los US$ 20.000 millones que Argentina afronta este año en vencimientos de la deuda, US$ 6.000 millones corresponden a intereses y el resto a amortizaciones de capital.
La tenencia del Boden 2012, emitido en 2002 para compensar a los ahorristas que estuvieron atrapados en el bloqueo bancario de 2001, está repartida en 65% en acreedores del exterior y 35% en inversionistas locales.
"El Boden 2012 fue emitido para compensar a ahorristas y bancos por los efectos del 'corralito' (bloqueo bancario) y los desaguisados que se produjeron en otras épocas", subrayó Boudou.
La deuda pública argentina ronda los US$ 145.000, aunque bonistas que no aceptaron el megacanje que normalizó las finanzas externas en 2005 están reclamando que se reconozcan otros US$ 29.000 millones.
En 2005, 76,15% de los acreedores privados aceptó canjear la deuda en mora por títulos nuevos, por iniciativa de otro gobierno peronista, del presidente Néstor Kirchner (2003-2007).
El viceministro de Economía, Roberto Feletti, señaló que Argentina podrá recurrir pronto al crédito multilateral y a los mercados internacionales.
"Hay que reabrir la negociación con el Club de París, arreglar con los que no aceptaron el canje 2005 y luego emitir nuevos bonos", dijo Feletti.
La presidenta Cristina Kirchner manifestó en 2008 la intención de renegociar con los bonistas que no aceptaron el canje y arreglar una deuda de unos US$ 6.500 millones con las potencias prestamistas del Club de París, pero la crisis mundial forzó a postergar la iniciativa.