En el podio de ganadores, con el Arco del Triunfo como marco, un radiante Armstrong escuchó por última ocasión las notas del himno de Estads Unidos.
En el podio de ganadores, con el Arco del Triunfo como marco, un radiante Armstrong escuchó por última ocasión las notas del himno de Estads Unidos.
"Vive le Tour, para siempre", gritó emocionado.
Pero Armstrong también tuvo palabras para "los cínicos", que siempre han tenido la sospecha de que el dopaje es rampante en el ciclismo, y que ese ha sido la fuente de su hegemonía los últimos siete años.
Debido a un pertinaz llovizna que hizo resbaladizas las calles de París, los organizadores de la ronda gala detuvieron el reloj cuando Armstrong y el pelotón principal ingresó a la capital francesa.
El kazajo Alexandre Vinokourov ganó eventualmente la etapa final, con Armstrong situado dentro del pelotón. Se coronó campeón con una ventaja de 4 minutos y 40 segundos sobre su más cercano perseguidor, el italiano Ivan Basso, quien mejoró un puesto con respecto a su tercer puesto el año pasado.
Armstrong elogió a ambos, que pelearían entre sí para sucederlo en la cima el año que viene: "Ya eso queda entre ustedes y ahí no me meto", bromeó.
Con una mano en el timón y la otra cargando una botella de champaña, Armstrong encabezó un brindis con sus compañeros en el trayecto a París para ceñirse con su corona.
Levantó siete dedos, uno por cada victoria, y mostró un pedazo de papel con el número siete.
Tres de sus compañeros en el equipo Discovery Channel se resbalaron y se fueron al pavimento justo antes de doblar una curva cerca del río Sena. Armstrong, pedaleando detrás de ellos, logró frenar y eludir a los accidentados.
Sus compañeros, con camisetas especiales que mostraban una raya amarilla en el hombro derecho, se reincorporaron para mostrarle el camino al bulevar principal de París.
Al retirarse como campeón, Armstrong logra lo que muy deportistas logran hacer en sus carreras: despedirse en los más alto.
El adiós de Armstrong abre una nueva era para el Tour, con 102 años de historia, sin un heredero.
En la última etapa, Vinokourov logró adelantarse del pelotón en el embalaje sobre la meta para quedarse con el honor de una victoria en los Campos Elíseos. El kazajo había sido señalado como uno de los principales rivales de Armstrong cuando el Tour comenzó el 2 de julio, pero como los demás no aguantó el ritmo del texano.
(AP)