El aumento del gasto público, y por tanto del déficit, flexibilización en los créditos, postergación de los límites para el pago de deudas y diferentes impuestos han sido las medidas más repetidas. Pero como todavía el mundo se encuentra en el medio del problema es difícil saber cuáles fueron las decisiones más acertadas.
China fue el primer foco de la enfermedad y, por tanto, el primero en tener algunas cifras del impacto que ha generado. La producción industrial cayó un 13,5% interanual, la primera contracción desde enero de 1990, mientras que las ventas al por menor cayeron un 20,5%, el mayor derrumbe desde que se tienen registros, según datos de la Oficina Nacional de Estadística de ese país.
AFP
Y mientras vuelve muy lentamente a la normalidad, el gigante asiático toma medidas para reactivar la economía con el objetivo de llegar a un 6% de crecimiento anual, la proyección prevista antes del origen del coronavirus. Para eso Pekín decidió el viernes inyectar el equivalente a US$ 78.700 millones a la economía.
Además, el banco central chino anunció el lunes la reducción del coeficiente de reservas obligatorias de los bancos en una proporción de entre medio punto y un punto porcentual. Con esta decisión espera incitar a los bancos comerciales a prestar más dinero a las pequeñas y medianas empresas -las más dinámicas en términos de empleo pero también las más debilitadas- para apoyar a la economía real.
Europa
Y como es una pandemia que afectó inicialmente a las economías más desarrolladas, han sido estas las primeras en tomar medidas. Los países europeos han optado por aumentar el gasto público y, de distintas formas, flexibilizaron el pago de hipotecas, impuestos y otras contribuciones.
El gobierno español, por ejemplo, anunció el martes un paquete de asistencia financiera "sin precedentes" por un total de 219.000 millones de dólares para proteger el empleo. El presidente, Pedro Sánchez, dijo en una conferencia de prensa que la crisis ha echado el freno a la economía española y que el Gobierno tendrá que elaborar un nuevo "presupuesto de reconstrucción".
PIERRE-PHILIPPE MARCOU / AFP
El plan para combatir la epidemia causada por el brote de coronavirus abarca préstamos, avales crediticios, ayudas y prestaciones sociales, para mitigar los efectos y equivale a un 20% del producto interno bruto (PIB) del país. Las medidas incluyen 100.000 millones de euros en avales respaldados por el Estado y líneas de liquidez ilimitadas para las empresas.
Sánchez indicó que el plan protegería a las empresas españolas "estratégicas" de los compradores extranjeros que busquen aprovechar el desplome de las cotizaciones en bolsa.
Italia, uno de los países más afectados después de China, tomó un camino similar al español y aprobó un paquete de asistencia por valor de 25.000 millones, que incluye ayudas por valor de 10.000 millones en apoyo al empleo. Entre sus destinos, estarán los subsidios al desempleo y las ayudas a los autónomos. El Ejecutivo pagará 600 euros en marzo a los autónomos y trabajadores estacionales.
Las obligaciones fiscales de las empresas se aplazan de momento hasta el 31 de mayo para las empresas que facturan hasta dos millones. Por lo mismo, habrá una moratoria en el pago de hipotecas. La ministra de Empleo, Nunzia Catalfo, anunció ayudas a las familias con permisos parentales de hasta dos semanas y prestaciones de 600 euros para las familias que tengan que trabajar y contratar a personal para atender a sus hijos.
EFE
Francia inyectó 300.000 millones de euros "para que ni una sola empresa por pequeña que sea caiga en la bancarrota" y pueda recibir créditos para sostener su actividad. El pago del alquiler de la sede y de las facturas de gas, electricidad y agua quedan suspendidos para las empresas. Los autónomos podrán disponer de un "fondo de solidaridad" levantado con fondos públicos.
El Gobierno de Dinamarca, por su parte, anunció un acuerdo temporal con empresarios y sindicatos por el que el Estado cubrirá el 75 % del sueldo de los trabajadores de empresas privadas que podrían perder sus empleos por la crisis del coronavirus, bajo el compromiso de que no haya despidos.
La medida, que se aplicará de forma retroactiva desde el 9 de marzo y hasta el 9 de junio, va dirigida a empresas que, debido a las pérdidas provocadas por el brote de coronavirus, planeen recortes del 30 % de su plantilla o de más de 50 empleados.
El Estado pagará el 75 % del salario de los trabajadores amenazados en los planes de recortes, hasta un máximo de 23.000 coronas danesas (3.074 euros) brutas mensuales, y el 25 % restante lo abonará la empresa.
Estados Unidos
Inicialmente el presidente Donald Trump subestimó la propagación del virus pero lentamente ha ido anunciando una serie de medidas más drásticas que lo alinean con el resto de los países.
El gobierno de de EEUU pretende enviar cheques de ayuda a los estadounidenses afectados por la crisis del coronavirus en dos semanas, indicó el secretario del Tesoro Steven Mnuchin, quien prometió "un plan de reactivación económica muy importante". La prensa norteamericana informó este martes que el plan podría alcanzar los 850.000 millones de dólares.
"Tenemos la intención de dejar los mercados abiertos", precisó además en una conferencia de prensa junto al mandatario en la Casa Blanca.
La Reserva Federal de Nueva York, encargada de vigilar que los mercados dispongan de liquidez suficiente, anunció antes este martes una nueva inyección masiva de 500.000 millones de dólares en el mercado monetario.
La región
Las economías de América Latina, con menos recursos y en situaciones más parecidas a la de Uruguay, también han comenzado a tomar medidas. El gobierno argentino encabezado por Alberto Fernández, con una de las economías más frágiles de la región, anunció un paquete de medidas asistencia financiera por US$ 5.300 millones para pequeñas y medianas empresas, eximir del pago de contribuciones patronales a los sectores afectados de forma crítica (cines, teatros, turismo y transporte de pasajeros, entre otros) y reforzar el seguro de desempleo.
Ministerio de Economía de Argentina - AFP
Brasil también anunció un retraso en los plazos para pagar distintos impuestos aunque el presidente Jair Bolsonaro insiste en que el mundo exagera con la reacción a la pandemia. Ecuador, en tanto, anunció un impuesto para los autos de lujo, una reducción del gasto público y otras decisiones fiscales.
Chile no anunciado grandes medidas económicas aun pero sí declaró el “estado de catástrofe” lo que permite a las Fuerzas Armadas volver a las calles.
El Observador y agencias