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La Unión Nacional de Estudiantes Musulmanes Malasios (UNEMM), con unos 10.000 miembros, señaló que el evento previsto para el 21 de agosto y parte de la gira "Sweet Escape", chocará con los valores asiáticos e islámicos.

Ramli también criticó a la compañía de móviles malasia Maxis por promocionar tanto este acto como "una serie de actividades extranjeras únicamente para obtener beneficios y exponer a nuestra generación más joven a tales degradaciones morales".

En Malasia, considerado un país musulmán moderado, el 60 por ciento de sus 26 millones de habitantes profesa el Islam, pero esta mayoría coexiste de forma pacífica con amplias minorías de chinos e indios, principalmente budistas, cristianos e hindúes.

(EFE)

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