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La Administración de Servicios de Salud del Estado (ASSE) realizará una auditoría en la dirección de Arquitectura, debido a demoras en reparaciones a centros de salud así como en las respuestas a informes solicitados por el directorio.

La resolución fue adoptada ayer por unanimidad en la sesión de directorio, tras coincidir en que hubo algunos problemas de comunicación que consideran necesario corregir.

La situación más grave que llevó a tomar esta decisión es la del Hospital de Río Branco, en el departamento de Cerro Largo, que sufrió una voladura de techo en setiembre del 2012, y se pudo comenzar a reparar en febrero de este año pero aún sigue igual.

Según explicó a El Observador el representante de la oposición en el directorio de ASSE, Marcelo Sosa, hubo una serie de irregularidades y demoras constatadas en informes sobre la situación de ese centro, que llevaron a presentar esta moción ante el directorio.

Otra grave situación ocurrió en la maternidad del Pereira Rossell, donde el año pasado se desprendió parte del techo. El directorio solicitó un pedido de informes para saber como van las obras, y aún no tuvo respuesta.

Según explicó Sosa, también hubo denuncias por retrasos con reparaciones en pisos de algunos sectores de la colonia Santín Carlos Rossi.

En tanto el representante de los usuarios, Wilfredo López, explicó que la auditoría permitirá “visualizar en detalle que está pasando” en la sección. Además, en base a los resultados del estudio se podrán tomar otras resoluciones.

Reforma tardía

El temporal de setiembre pasado provocó la voladura del techo del Hospital de Río Branco, sobre todo en la zona administrativa, dirección y archivos. Si bien el hospital tiene un techo de plancha, el sobretecho –de dolmenit– se voló y generó las roturas.

El representante de los usuarios en ASSE explicó que durante una recorrida realizada en febrero se constató una situación “realmente preocupante” ya que esto generó filtraciones en varias partes del hospital como en la zona de imageneología, las cañerías que recubren instalaciones eléctricas y salas de internación.

Una de las medidas que se tuvo que tomar fue reparar las cajas de la central eléctrica, explicó López.

Los técnicos del hospital tuvieron que hacer derivaciones para evitar el alcance de las filtraciones.

En la zona de imageneología había varias goteras que si bien no afectaron los equipos, obligaron a reducir el número de pacientes a atender para evitar riesgos tanto para ellos como para los trabajadores.Si bien se pudo salvar la documentación, las autoridades debieron reacomodar el área administrativa para poder continuar trabajando.

El 18 y 19 de abril pasados, Sosa también visitó el hospital para constatar si siete meses después del temporal había avances en las obras, ya que arquitectura había entregado un informe donde se constataba que varias reformas estaban encaminadas. Pero el director verificó que esto no era así.

Semanas después se realizó una segunda inspección por personal de ASSE, y se volvió a verificar esta situación.

Por su parte, López consideró que parte del retraso en las obras se debió a las demoras burocráticas en el llamado a licitación para una constructora.

Por lo tanto, una de las medidas que se analiza es que los Comités de Emergencia departamentales se encarguen de este tipo de situaciones en el futuro para que las instituciones tengan “un resorte más ágil”.

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