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El presidente José Mujica pidió a la cancillería no “quedar descolgado” de ningún proceso de integración. Con esa directiva, los diplomáticos uruguayos se mueven y uno de los horizontes buscados es Asia. La base sigue siendo el Mercosur, según se dejó claro a El Observador en el Palacio Santos. La oposición critica el funcionamiento del bloque regional pero no propone abandonarlo. También hay voces críticas en el oficialismo, como la del vicepresidente Danilo Astori, para quien el grupo de socios está en un “estado de inacción prácticamente total”.

El subsecretario de Relaciones Exteriores, Luis Porto, dijo a El Observador desde Indonesia que la estrategia exterior se resume en “diversificar” tomando como base al Mercosur. “Uruguay con su tamaño y estructura productiva necesita diversificarse desde el punto de vista económico guardando los equilibrios políticos”, explicó. “El énfasis especial está en la integración regional, además así lo indica el programa del Frente Amplio, que es la referencia”, acotó.

El presidente Mujica tiene una visión mercosuriana y a partir de esta intenta fortalecer la posición del país. Por eso, Uruguay apoyó ampliar el número de socios, como lo hizo con Venezuela y tiene golpeando en la puerta a Ecuador, Bolivia y Surinam que quieren entrar.
De todos modos, en la última cumbre de presidentes de Mendoza, Mujica reclamó el compromiso – y lo obtuvo, aunque verbal, de Cristina Fernández de Kirchner y Dilma Rousseff– para negociar acuerdos bilaterales. El permiso obtenido fue para negociar con países de América Latina.

El camino parecía despejado. El primer paso se dio acercándose a la Alianza del Pacífico que integran México, Perú, Colombia y Chile, que basaron su crecimiento en tratados de libre comercio, y de inmediato una especie de reprimenda llegó desde Brasil.

La directiva de pasar de “observador” a “miembro pleno” de la Alianza la dio el presidente Mujica y desde el Frente surgieron reparos como los planteados por los senadores Eduardo Lorier y Alberto Couriel, o el embajador itinerante Kintto Lucas, quien por sus declaraciones recibió un rezongo de la cancillería.

Lucas, un exvicecanciller de Ecuador y ahora embajador político de Uruguay, opinó que la Alianza del Pacífico “no es un proyecto integrador sino un tratado de libre comercio entre países”. “Es exactamente lo mismo que iba a ser el ALCA pero más pequeño, a pesar de que se irá agrandando porque a Estados Unidos le debe interesar mucho ese tipo de acuerdos”, afirmó Lucas. El canciller Luis Almagro lo observó y ratificó el rumbo, con el Mercosur y hacia el Pacífico.

Con EEUU no

La relación con EEUU genera cierta urticaria en el Frente Amplio. En este caso las posiciones están hoy alineadas entre el gobierno y la fuerza política, aunque ese equilibrio se perderá si el próximo presidente es Tabaré Vázquez, quien ya intentó un camino de acercamiento con la potencia del norte y debió pararlo.

Ahora, la Comisión de Programa del Frente Amplio elaboró un documento ratificando la línea contraria a la firma de un TLC con Estados Unidos, informó el jueves el diario El País. El texto expresa que “firmar un TLC en las condiciones en que lo ha hecho Estados Unidos con Perú y propuesto a Colombia es incompatible con las necesidades y objetivos del desarrollo nacional”.

Unos días antes, desde Washington, Vázquez defendió los acuerdos con Estados Unidos. “Ya no hay tiempo para ejercicios retóricos” dijo el expresidente desde un panel del Latin American Studies Association. “En realidad, América Latina no solo no es enemiga de EEUU, además puede ser –de hecho lo es– una contraparte responsable y fecunda para este país. No solo EEUU es una oportunidad para Latinoamérica, Latinomérica es una oportunidad para EEUU”, dijo el exmandatario, a quien las encuestas dan como casi el seguro próximo presidente de Uruguay si decide postularse.

Y Mujica, que prepara un viaje a Washington para reunirse con Barack Obama, ya adelantó que no quiere un TLC con EEUU porque eso quebraría al Mercosur. Los temas comerciales y de educación estarán en la agenda del encuentro que se proyecta para antes de fin de año en la Casa Blanca. De todos modos, hoy un TLC con Estados Unidos no está sobre la mesa, dijo a El Observador el vicecanciller Luis Porto, quien viajó a Indonesia al Foro de Cooperación América Latina-Asia del Este.

Camino a Asia

Precisamente hacia el Pacífico, Uruguay piensa volcar su política exterior. Al reciente viaje del presidente Mujica a China se sumó el interés por ser miembro de la Alianza del Pacífico, y el subsecretario Porto está en Bali en un encuentro de 36 países de América Latina y el sudeste asiático. Porto aprovechó esa instancia para reunirse con representantes de Corea, Filipinas, Indonesia, Singapur y Vietnam, todos mercados potenciales para Uruguay.

El canciller Almagro fue embajador en China y está convencido de que el crecimiento del país vendrá vinculándose a esa región. Y eso es porque la economía China excederá a la de EEUU en menos de una década, de acuerdo a un análisis de 21 indicadores relevados por The Economist. Por ahora los números del comercio muestran que los negocios los hace Asia con Uruguay y no al revés .

Estados Unidos, con una Europa caída, también se mueve al Pacífico. Su propuesta es convertir la Asociación Transpacífica “en una asociación comercial abarcativa”, según lo explicó la embajadora Julissa Reinoso a empresarios uruguayos.

Los 12 miembros de esa asociación son EEUU, Brunéi, Chile, Nueva Zelanda, Singapur, Malasia, Australia, Perú, Vietnam, México, Canadá y Japón y “sería bueno decir Uruguay”, comentó la diplomática.

Para el gobierno el camino de apertura está marcado, pero siempre a partir del Mercosur.

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