A pesar de que la caída de la pobreza y la indigencia se interrumpió el año pasado, esos indicadores no empeoraron. Sin embargo, el reparto de los ingresos se hizo más desigual en ese período, retomando los mayores niveles desde 2011. De hecho, mientras que los ingresos del 10% de los hogares más pobres tuvo una leve caída en el año, el 10% de las familias de mayor poder adquisitivo mantuvo un crecimiento de sus ingresos.
Aumentó desigualdad en 2015 con baja de ingresos entre más pobres
Indicadores de pobreza e indigencia se mantuvieron en los niveles de 2014