Cuando Tatiana Cóppola (35) tuvo a sus mellizas comenzó a buscar alternativas laborales a su trabajo en el área de Marketing de una empresa en Zonamérica para poder pasar más tiempo con sus las pequeñas y su otro hijo.
Cuando Tatiana Cóppola (35) tuvo a sus mellizas comenzó a buscar alternativas laborales a su trabajo en el área de Marketing de una empresa en Zonamérica para poder pasar más tiempo con sus las pequeñas y su otro hijo.
“Siempre me gustó la cocina”, explicó Cóppola, “había empezado a cocinar comida especial para mi hijo más grande, hacía tartas especiales con formas y poco después mis amigas me pidieron ayuda con la alimentación de sus hijos y vi que ese proyecto tenía potencial”.
Gracias a su experiencia en el área de marketing comenzó a observar las necesidades del público y descubrió un nicho que, según Cóppola, no existía en Uruguay: la comida gourmet para niños.
“Toda la comida gourmet estaba pensada para adultos. Las comidas preparadas para niños que hay en el mercado son hamburguesas y nuggets de pollo, que no son productos muy sanos”, opinó.
A partir de esta investigación surgió Baby Gourmet, un emprendimiento que brinda viandas y servicios de catering saludable para niños.
“Muchas veces los padres no tienen tiempo para cocinarle a sus hijos”, continuó Cóppola, “entonces salen del paso con unas hamburguesas congeladas o unos fideos. Baby Gourmet es una solución para ellos”.
Servicio para chicos
Actualmente el emprendimiento cuenta con tres productos diferentes: el menú semanal, las meriendas compartidas y catering para cumpleaños.
El menú semanal consiste en cinco viandas congeladas que se entregan todos los viernes. A cada día le corresponde un plato con componentes distintos para asegurar la alimentación equilibrada de los niños.
“Estamos asesorados por una nutricionista que revisa el menú y ve si hay que modificarle algo para que sea más nutritivo”, explicó Cóppola a Café y Negocios Emprendores.
El pollo, la carne magra, pescado, pasta casera y las verduras son los componentes principales de los platos del día, cada semana en platos distintos y con presentaciones gourmet (por ejemplo: milanesas de merluza con croquetitas de carne y calabaza). El menú semanal incluye postre y cuesta $ 550, unos $ 110 al día.
“El precio es más o menos el mismo que el de las comidas que ofrecen en los colegios”, explicó Cóppola.
Además de las viandas, Baby Gourmet ofrece soluciones saludables para las meriendas compartidas y cumpleaños.
El servicio de meriendas compartidas y cumpleaños surgió por la necesidad de reemplazar los alimentos típicas que comen los niños en esas ocasiones, como panchos y papas fritas, por algo más saludable y con presentaciones divertidas: como empanadas con forma de chanchitos o chupetines de merengue.
Muchos de los ingredientes que utiliza Cóppola provienen de la huerta de su madre, como los huevos caseros, por lo que, explicó, se concentran en que los niños ingieran cosas “totalmente sanas”.
Pasos de bebé
Con el apoyo de su familia, Cóppola reformó un local en el fondo de su casa y con ayuda de una chef comenzaron con la producción de las viandas.
Así, lo que comenzó como una forma de ayudar a sus amigas con la comida de los hijos se convirtió en un emprendimiento que está atrayendo a un público más amplio de lo que esperaba.
“Al principio pensaba que iba a atraer principalmente a un público de clase media-alta, pero nos dimos cuenta de que nuestro público es mucho más amplio”, confesó Cóppola.
Sin embargo, como es un emprendimiento nuevo y de un producto que no existía, este año, según Cóppola, no van a tener muchas ganancias.
“En el plan de negocios planteamos que por lo menos el primer año íbamos a poder cubrir los costos y al año siguiente empezaríamos a ver algunas ganancias”. explicó la emprendedora. “Por eso el apoyo de mi familia es tan importante”, agregó.
Los precios juegan un papel relevante en la estrategia de Baby Gourmet. Cóppola eligió vender sus productos a un precio accesible y competir con las viandas que ofrecen en los colegios.
“Por mas de que haya salido la ley de alimentación saludable, siguen vendiendo frituras”, explicó la emprendedora, “con esto le damos tranquilidad a los padres de que los niños van a comer bien”.
La recepción es tan buena que incluso los padres compran viandas para llevar a la oficina. “A los clientes les gusta mucho y hay casos de niños con sobrepeso que mejoran gracias a la comida que hacemos. Es una satisfacción enorme”, remató Cóppola.