BCU envió señal de que moderará la expansión del dinero circulante
Para los analistas el mensaje no fue claro; admiten que el cambio requerirá un “aprendizaje”
En el primer comunicado del Banco Central (BCU) tras el viraje en la política monetaria definido a comienzos de mes, el directorio de la institución se comprometió a mantener el crecimiento de la oferta en una tasa de entre 12,5% y 13% en el promedio del tercer trimestre del año con relación a igual período del año anterior, según lo estableció ayer el Comité de Política Monetaria (Copom). Para los analistas, el mensaje del gobierno fue poco claro y advierten que ahora deberá transitarse por un “período de aprendizaje” para poder interpretar las señales del BCU.
El aumento de la cantidad de dinero en circulación definido por la autoridad monetaria se encuentra en línea con la expansión registrada en el primer trimestre del año –de 12,2% interanual–, y del último cuarto de 2012 –de 12,9%–. Hay que destacar que ese crecimiento del agregado M1 ampliado es menor al registrado en los últimos años. El agregado monetario M1 ampliado es la cantidad de pesos uruguayos en poder de los uruguayos, que pueden utilizar para la toma de decisiones de ahorro, consumo e inversión. Eso considera el dinero que los uruguayos tienen en sus bolsillos y sus depósitos –tanto a la vista como en cajas de ahorro– en el sistema bancario en moneda local.
En el tercer trimestre de 2012 la cantidad de dinero crecía a una tasa de 19,2% y en el promedio del último lustro hasta el cierre de ese año lo hizo a una tasa de 21,5%.Eso implica que en los últimos seis meses, el crecimiento de la cantidad de dinero tuvo una fuerte desaceleración, y ahora el BCU se compromete a mantener esas tasas de expansión de la oferta de dinero, más bajas que las registradas en el pasado reciente. Las tasas actuales de crecimiento de la oferta de dinero son las más bajas desde el tercer trimestre de 2009.
Al mismo tiempo, el Copom sostiene en su comunicado que espera que el crecimiento del agregado monetario “converja gradualmente al entorno de 8% interanual” para junio de 2015. Eso implica que de forma progresiva, las autoridades reducirán aún más el ritmo de crecimiento de los precios, con el objetivo de moderar las presiones inflacionarias.
Teoría y práctica
La cantidad de dinero en circulación tiene un correlato directo con el nivel de precios. Todo aumento de la oferta de dinero que no vaya en relación directa con la demanda de efectivo por parte de la población genera un aumento de los precios. La evolución de la demanda de dinero viene dada por el crecimiento de la economía y la velocidad a la cual cambian de mano los billetes. De ese modo, asumiendo que en el corto plazo se mantenga constante la velocidad a la cual los uruguayos intercambian billetes, un crecimiento de la cantidad de dinero en línea con la expansión de la economía y la evolución actual de los precios, no genera presiones inflacionarias adicionales.
Analistas
Para el socio de la consultora Deloitte, Pablo Rosselli, los analistas y agentes deberán recorrer un “camino de aprendizaje” para poder interpretar los datos con el cambio de política a agregados monetarios. A juicio del economista, si bien el comunicado del Copom no lo hace explicito, una tasa de crecimiento del 8% para los agregados supone un crecimiento de la economía de 3% anual, con una demanda de dinero que crecería a la par del PIB asumiendo un objetivo de inflación de 5% anual. Respecto a la proyección de un crecimiento del agregado de 12,5% a 13% para el próximo trimestre, Rosselli dijo que tampoco dice mucho porque solamente se puede comparar con el dato del último trimestre de 2012 y el primero de este año. “Esta señal no aporta demasiada información respecto a lo que hoy tenemos”, indicó.
Por otro lado, el socio de Deloitte no está tan seguro que el sesgo de la política monetaria sea contractivo como señala el comunicado del Copom. “Esta es parte de las dificultades que significa trabajar con una política de agregados monetarios. Este tipo de anuncios son bastante más difíciles de decodificar para los agentes”, criticó.
Para Rosselli, el ritmo de aumento de dinero en la economía para el próximo trimestre, “probablemente” pueda conducir a tasas de interés “un poco más bajas en pesos. Si eso ocurriera, tenderíamos a pensar que esta tónica monetaria tiene un tono un poco más expansiva, aunque no deja de ser una conjetura”, precisó. Por otro lado, para el experto este cambio de política de las autoridades del equipo económico, probablemente de un “poco más de flexibilidad” para que el BCU pueda actuar sobre la cantidad de dinero y las tasas de interés, pero también “lo deja con una señal menos clara de la política monetaria”. En ese sentido, dijo que por ahora Deloitte no prevé modificar su proyección de una inflación de 8% para este año y un tipo de cambio cerrando cerca de $ 21 para fines de año.
Por su parte, en línea con la visión de Rosselli, el socio de la consultora Oikos, Pablo Moya, dijo a El Observador que no “le queda claro que el sesgo de la política monetaria sea contractivo. Sinceramente no puedo sacar mayor conclusiones. Los comunicados del Banco Central no dicen nada. Dan pocas herramientas para que podamos sacar conclusiones”, rechazó. El Observador consultó a otros economistas que prefirieron no opinar por falta de elementos.
Dólar cae por quinto día consecutivo
El dólar volvió a bajar con fuerza en la operativa de ayer. En el promedio de las operaciones interbancarias, el billete verde cerró a $ 20,46, con una caída de 0,45%. De ese modo, en seis días el dólar bajó 3,4%. A pesar de que acompañó parcialmente la baja del dólar en Brasil, la reciente tendencia del tipo de cambio en Uruguay afectó la competitividad del país. Según el Índice del Peso de El Observador, la moneda uruguaya se apreció 2,9% en las últimas seis operativas.
Inflación mayorista
Los precios mayoristas registraron una suba de 2,2% en junio, según los datos difundidos por el INE. Ese aumento, sin embargo, no se reflejó en un mayor alza interanual. En los últimos 12 meses, la suba fue de 1,68%.