Beatriz Silva, la esperanza que no logra cumplir las promesas
Los médicos aseguran que ya es tiempo de empezar a ver resultados
Tiene experiencia en la gestión de al menos cinco instituciones privadas y hospitales; cursó la especialidad de administración en la Facultad de Medicina y un posgrado de administración de empresas de salud en la Universidad de Montevideo. Además de un currículum incuestionable, Beatriz Silva cuenta con el respaldo del presidente José Mujica y de todo el Frente Amplio, pese a no tener afiliación partidaria.
Parte de las responsabilidades por el caos en la salud corresponden al Ministerio de Salud Pública (MSP), que podría, por ejemplo, regular salarios y costos para que ASSE no quedara siempre en desventaja respecto a los privados.
Pero no es al MSP a donde apuntan por estos días los médicos de las especialidades más urgidas, los responsables de los servicios que no dan abasto y los jefes de las unidades donde mueren pacientes. Es a la que antes les transmitió esperanza: Silva.
Promesas, solo promesas
“Si hay algo que nos han dicho y repetido es que nos quedemos tranquilos porque plata, en este momento, hay”, dijo hace unos días a El Observador el presidente de la Sociedad Uruguaya de Neonatología y Pediatría Intensiva (Sunpi), Wilson Guillén.
De hecho, este gobierno ha priorizado presupuestamente al organismo estatal, al punto que en el proyecto de Rendición de Cuentas de 2013 ASSE se lleva el 25% del dinero adicional.
De hecho, con el argumento de que hay recursos se prometieron acciones concretas pero no se han efectivizado.
“Nos reunimos dos veces por semana con ASSE para trabajar en una larga lista de reclamos. Hemos tenido paciencia porque sabemos que hay intención de hacer las cosas bien, pero ya es insostenible”, dijo a El Observador el presidente del SMU, Martín Rebella.
En la neonatología, por ejemplo, ASSE arrastra “una serie de incumplimientos importantes” que, según Rebella, son la causa de buena parte de los problemas denunciados estos días en el Pereira Rossell.
Los cargos de alta dedicación –un reclamo unánime del cuerpo médico para afrontar el multiempleo– solo se implementaron para algunos médicos intensivistas pero sin presupuestarlos como empleados del Estado. Ayer ASSE anunció que acelerará el proceso de presupuestación. Para la Sunpi, mientras que no se haga realidad es solo una “promesa”.
Hace unas semanas el SMU advirtió que había una situación de emergencia por el aumento de la demanda propia del invierno, que golpeaba más fuerte en ASSE, y que si no se tomaban medidas concretas la asistencia iba a verse resentida. “Las consecuencias ya se están viendo”, alegó Rebella.
En el interior también cuestionan que ASSE incumple sus promesas. El jefe del block quirúrgico del Hospital de Canelones, Gerardo López Secchi, dijo que se ha reunido con Silva para solucionar la falta de anestesistas allí. “Hace meses que me dicen ‘sí, lo vamos a arreglar’. Ya está. Más vale callarse y no decir nada que prometer cosas que después no se cumplen”, denunció.
Fuentes de FEMI dijeron a El Observador que Silva “es una excelente profesional, y muy bien formada, pero le pasó el agua”. Creen que el “trancazo” de ASSE se explica por los “problemas administrativos y burocráticos”, y por la “falta de idoneidad de varios directores de hospitales y directores de área” del organismo.
25%
FONDOS. ASSE fue el organismo más priorizado por el proyecto de Rendición de Cuentas. Unos 700 millones de pesos de los 2.807 que conforman el espacio fiscal adicional para 2013 serán para ASSE.
300.000
USUARIOS. ASSE pasó de tener 1,5 millones de usuarios en 2004 a 1,2 millones en 2011. Esa pérdida de población fue acompañada de un crecimiento del gasto por usuario entre esos años de prácticamente el triple.