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La propuesta del presidente José Mujica de crear un fondo de dinero público con los recursos que dejará en el país la minera Aratirí, en caso de instalarse, es visto con buenos ojos por algunos economistas, como Dolores Benavente.

Benavente, asesora de la Cámara de Comercio, dijo a El Observador que la idea del mandatario “es muy oportuna”, ya que los economistas venían “reclamando esto desde hace mucho tiempo”.

Explicó que la iniciativa de Mujica es lo que se hace en cualquier casa de familia, donde se ahorra para momentos de dificultad. “Me parece bien que estos nuevos ingresos no se gasten y sirvan para crear un fondo contracíclico”, que le permita al país estar mejor preparado ante eventuales períodos de crisis.

A esto apunta la idea del presidente, quien dijo que piensa aplicar una gran política anticíclica para alcanzar “estabilidad” con vistas al futuro y evitar gastar ese dinero en políticas tradicionales, informó este miércoles El Observador. De concretarse la instalación de Aratirí, se estima que ésta dejará al gobierno un fondo de U$S 500 millones anuales.

El presidente propone invertir el dinero en bonos u otras opciones financieras y acumular un gran fondo en colocaciones a efectos de gastar únicamente los intereses que deje la inversión. Aunque la idea es bien vista por los demás miembros del gabinete, algunos creen que también es necesario gastar ese dinero en obras fundamentales para el país, como infraestructura, educación y energía.

Benavente señaló que para solucionar todo eso hay otras herramientas como las rentas generales o la asociación con privados. “Las rentas generales no deberían mezclarse” con este tipo de ingreso. “Eso es algo saludable”, manifestó.

Cautela en la oposición
Desde que la izquierda asumió al gobierno en 2005 ha recibido críticas constantes de la oposición respecto a que no impulsa políticas de ahorro en tiempos de bonanza, lo que constituye un riesgo a futuro, opinan.

El Observador se comunicó también con el economista Javier De Haedo, de filiación nacionalista, quien prefirió no opinar ya que considera que es un planteo “muy lejano”.
Dijo que forma parte de la política que asumieron los dirigentes del Partido Nacional de no expresarse, ni emitir opinión acerca de la instalación de la minera Aratirí hasta que no haya una propuesta concreta del gobierno.

Por su parte, el senador colorado José Amorín, integrante de la comisión de Hacienda, afirmó que no está de acuerdo con la propuesta. “Las políticas anticíclicas, el gobierno las tiene que generar gastando menos y contratando menos funcionarios”, apuntó. Dijo que este gobierno está acostumbrado a “gastar todo el dinero que tiene” sin ahorrar nada.

El legislador agregó que las ganancias que deje Aratirí al gobierno tampoco son tan grandes como para crear un fondo con el fin que pretende el mandatario. Por eso, remarcó que “hay que hacer cosas sensatas”. “Con las ganancias de Aratirí lo que tienen que hacer es perfeccionar la Dinamige (Dirección Nacional de Minería y Geología) y la Dinama (Dirección Nacional de Medio Ambiente), que hoy por hoy no están preparadas para controlar emprendimientos tan importantes como este”.

En tanto, el economista Max Sapolinsky, de filiación colorada, quien a último momento del escrutinio de las últimas elecciones se quedó sin banca en el Senado, llevándosela el Frente Amplio, manifestó a El Observador que la iniciativa del presidente no le parece “un mecanismo apropiado”.

“No creo que haya que establecer un destino específico para las inversiones. Por el contrario, el Estado tiene que tener una política general al respecto”, opinó. “Me parece además que es un planteo apresurado, teniendo en cuenta que la inversión todavía no se concretó”, agregó.

Al respecto, indicó que “el gobierno debe tener claro cuáles son sus gastos y sus inversiones, si no esto parece un globo de sonda, más que una planificación económica”.
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