Beneficios impositivos a privados superaron al déficit fiscal en 2012
MEF informó en el Parlamento que exoneraciones y subsidios fueron por US$ 1.447 millones
Tras la polémica que desató un informe elaborado por las principales cámaras empresariales que cuestionó la conducción de la política económica aplicada por el gobierno de José Mujica –que se cuestionaba el gasto público y el déficit fiscal–, el Ministerio de Economía (MEF) ensayó ayer en el Parlamento una respuesta al informe patronal al enumera de forma detallada el costo de las políticas públicas destinadas al sector productivo.
De acuerdo a la presentación que realizó ayer el ministro de Economía, Fernando Lorenzo, y su equipo ante la comisión de Hacienda del Senado por la Rendición de Cuentas, en 2012 el Poder Ejecutivo resignó recursos por US$ 1.447 millones para apoyar al sector empresarial, monto que representó el 2,9% del PIB.
El cálculo incluye estimaciones de renuncia fiscal y subsidios implícitos o explícitos que percibieron el año pasado los distintos sectores productivos de la economía local. También se incluye como gasto tributario a las exoneraciones a las zonas francas, la promoción y exoneración de las inversiones, entre otros.
Los representantes del gobierno recordaron que entre 2005 y 2012, los apoyos a los sectores productivos aumentaron en casi 0,8% del PIB. En tanto, como forma de contraatacar a los fuertes cuestionamientos por el incremento del gasto público en los últimos años que denunciaron las gremiales, el Ministerio de Economía informó que los US$ 1.447 en asistencia que recibió este sector productivo –ya sea por beneficios tributarios o subsidios– significaron más del 9% del gasto público global en 2012, que ascendió a US$ 15.665 millones.
Las autoridades del equipo económico destacaron además ante el Parlamento que el monto total de los apoyos al sector productivo superó al déficit fiscal que registraron el Estado en 2012. Mientras que el rojo de las cuentas públicas llegó al 2,77% del PIB, el gasto tributario y los beneficios fiscales que percibieron los empresarios llegó al 2,9% del PIB durante el último ejercicio.
Devolución
Las cuestionamientos empresariales a la política económica del gobierno fueron presentados en un evento públido realizado el 8 de agosto, y tenían la firma de las cinco mayores gremiales patronales: la cámaras de Industrias, de Comercio y Servicios, y la Mercantil, además de los ruralistas de la Federación Rural y la Asociación Rural.
Entre los puntos principales se cuestionaba la pérdida de competitividad derivada de un “atraso cambiario” superior al 20%, el crecimiento del gasto público por encima de la evolución de la economía, el déficit en infraestructura y la “rigidez laboral”.
En el Consejo de Ministros realizado el lunes siguiente, el tema fue discutido acaloradamente por los ministros y el presidente Mujica, que acordaron realizar una respuesta oficial punto por punto.
Lorenzo fue incluso el más crítico de la postura empresarial, y visiblemente molesto incluso llegó a mencionar la posiblidad de quitar los beneficios impositivos que reciben los empresarios.
Incluso, un día después del Consejo de Ministros, expresó su malestar a los presidentes de la Cámara de Industrias, Javier Carrau, y de la Cámara de Comercio, Raúl Palacios, en un evento social en el que coincidió con los empresasarios.
En números
De acuerdo a la detallada respuesta del gobierno presentada ayer, los US$ 1.447 millones que el Estado resignó de cobrar el año pasado se componen de US$ 753 millones por el Impuestos a la Renta de las Actividades Económicas (IRAE) y US$ 456 millones por el Impuesto al Patrimonio (IP).
A eso se suman los beneficios fiscales destinados específicamente a la industria manufacturera que sumaron otros US$ 238 millones. Entre esos beneficios se incluye la devolución de tributos el prefinanciamiento de exportaciones, el régimen para el sector automotor y ley que definió el subsidio para la vestimenta.
La industria fue además el sector más favorecido en 2012. En total, acumuló prebendas impositivas por US$ 581 millones –sumados los beneficios fiscales y las exoneraciones impositivas–, cifra que equivale a 1,2% del PIB del año pasado. Por IRAE, la industria dejó de tributar US$ 261 millones y otros US$ 81 millones por el Impuesto al Patrimonio.
El MEF detalló además en qué se gastaron los US$ 238 millones por devolución de impuestos y subsidios directos que recibió la industria, equivalentes a medio punto del PIB. Por devolución de tributos, esta rama de actividad percibió US$ 141,6 millones; por financiamiento de exportaciones (US$ 55,8 millones), por el régimen automotriz (US$ 37,4 millones) y por la ley de la vestimenta US$ 3,5 millones.
Asimismo, desagregado por rubro industrial, el sector frigorífico obtuvo los mayores beneficios (US$ 51,5 millones), seguido por la industria automotriz (US$ 37,4 millones). Otros productos alimenticios recibieron favores impositivos por US$ 31,1 millones y los lácteos US$ 20,7 millones.
El comercio, por su parte, obtuvo exoneraciones de IRAE e IP por US$ 205 millones, y la producción agropecuaria otros US$ 163 millones por el mismo concepto.
En lo que respecta a la renuncia fiscal por la aplicación de la ley de promoción de inversiones, un año antes, en 2011, el Estado resignó recursos por US$ 216 millones, equivalente a 0,6% del PIB.
En ese indicador la industria manufacturera también fue la más favorecida (US$ 69,8 millones), seguido por el comercio (US$ 63,8 millones e informáticas y comunicación (US$ 21,3 millones).