Blancos dejarán vacantes sin cubrir en el Estado para reducir funcionarios
La eventual ministra de Economía dijo que de las 20 mil vacantes que se generan por año, solo se llenarán seguro las que se den en educación, salud y seguridad
El Partido Nacional tiene previsto achicar la cantidad de funcionarios públicos, si accede al gobierno. Si bien no tienen claro aún en cuántos cargos, ahora creen que no solo se deben recortar los puestos de confianza, sino también se deben dejar vacantes sin cubrir en varios lugares de la administración. La eventual ministra de Economía de un gobierno de Luis Lacalle Pou, Azucena Arbeleche, dijo que la fórmula para lograrlo será no cubrir parte de los 20 mil ceses que se generan año tras año.
En las áreas de educación y salud no se realizarán cambios, aseguró en entrevista con El Observador TV. También remarcó que no se va a echar a nadie.
Con no llenar esas vacantes, Arbeleche estimó que se ahorrarán US$ 140 millones anuales.
Para conseguir recursos, también prevén revisar las compras estatales de medicamentos y alimentos. No está claro cuánto se ahorrará ahí.
Conseguir dinero para financiar todo lo que se proponen es un problema para los partidos políticos. En el foro de los presidenciables sobre economía de la semana pasada en el Prado, el presidenciable del Partido Independiente, Pablo Mieres, cuestionó al resto de los candidatos porque critican el déficit fiscal pero a la vez hacen propuestas millonarias. “Ojo con decir cosas. Yo estoy muy lejos de ganar las elecciones por ahora (pero) siento la responsabilidad de cuando le pido el voto a la gente, no le puedo decir cosas que después no van a pasar”, dijo Mieres. “Créame que siento su misma responsabilidad”, le respondió el candidato oficialista Tabaré Vázquez.
Ayer en El Observador TV, los periodistas Mariano López y Federico Comesaña le preguntaron a Arbeleche sobre cómo van a financiar sus propuestas.
Lo primero que contestó fue relativo al déficit fiscal. Advirtió que el nivel en el que está hoy en 3,3% del Producto Interno Bruto (PIB) es “irresponsable” y “una luz amarilla”.
“No es políticamente responsable gastar por encima de nuestras posibilidades cuando eso va a derivar que tengamos una deuda mucho más grande. ¿Cuál es la propuesta? Si queremos mantener el nivel de deuda fija, entendemos que tiene que darse una mejora gradual del déficit fiscal de un punto y medio”, dijo Arbeleche.
Para eso los blancos se proponen que el gasto real crezca menos de lo que está creciendo la economía. “El producto va a crecer 3% y si la totalidad del gasto crece 2,5 puntos, al final del período el déficit llegará a 1,5” puntos del PIB. En la cuenta de los gastos, Arbeleche estima que el Partido Nacional va a aumentar el presupuesto en US$ 500 millones al año (ver recuadro).
“Entre exoneraciones tributarias y la equiparación de asignaciones familiares, tenemos unos US$ 360 millones, a los cuál le sumamos la propuesta más importante en términos cuantitativos que es la de Asentamiento Cero, que va a implicar US$ 150 millones por año, en promedio”, agregó. También tienen previsto aumentar los recursos en la educación, pero no se quieren comprometer ninguna cifra concreta.
De donde sale la plata
Uno de los lugares de donde los blancos piensan conseguir recursos para sus planes es de la menor cantidad de funcionarios.
En una primera instancia los blancos plantearon que sus recortes serían sobre los cargos de confianza. Hablaban de US$ 43,8 millones para recortar en esta área.
Sin embargo, un trabajo del equipo de datos de El Observador determinó que los cargos de particular confianza en la administración central son solo 164 y generan un gasto anual de US$ 9,7 millones. Además mostró que parte de los cargos que el Partido Nacional contaba en esa ecuación –considerados “imprescindibles” en el último Presupuesto–, eran concursables y algunos ya se encuentran presupuestados.
“Estoy al tanto del trabajo de ustedes, que fue muy bueno. En donde además se separó gobierno central de intendencias. Y se separó créditos presupuestales de las vacantes. Era información que en ese momento no teníamos”, dijo Arbeleche. Ahora, los nacionalistas afirman que el plan no es solo conseguir recursos por los cargos de confianza.
“El cálculo que hemos hecho es que la baja de funcionarios anuales está en promedio en los últimos años en los 20 mil vínculos. Solo en los públicos (sin incluir a los cargos políticos). Si se completan las vacantes de las áreas sensibles como salud, educación y seguridad, de todas manera se puede generar un ahorro bien interesante. La propuesta es no reponer la totalidad de las bajas que cesan habitualmente. Hemos hechos los cálculos en detalle. Hemos mirado las altas y las bajas. Hay margen”, sostuvo Arbeleche
“Acá no se está pensando echar a nadie. Lo que hemos hablado es que a la hora de reponer, hay que evaluar si se repone o no se llena esa vacante. No se está hablando de echar a nadie”, aclaró la exdirectora de la Unidad de Gestión de Deuda del MEF.
“Tenemos claro lo de los números, que se pueden generar ahorros de US$ 140 millones en lo que se refiere a los públicos y a los no públicos”, agregó. Para afirmar por qué se pueden reducir los funcionarios públicos, los nacionalistas hacen pie en que los gobiernos frenteamplistas incrementaron en 50.000 la cantidad de vínculos laborales con el Estado.
En 2005 había 231.270 contratos con funcionarios públicos y en 2013 son 280.853 (ver gráfica).
Sin embargo, la mayoría de esos vínculos se crearon para la educación y la salud, áreas en las que los nacionalistas no piensan recortar.
En 2005 había 69.006 trabajadores de la enseñanza y a 2013 son 99.713, es decir, unos 30.000 más. En la salud en 2005 eran 12.832 y a 2013 son 22.907, es decir unos 10.000 más.
Los blancos tienen claro que el presupuesto para la educación tiene que aumentar. “Habrá más recursos para la educación. No importa el número, pero (habrá) algún recurso adicional”, dijo ayer Arbeleche en El Observador TV. “No proyectamos cuánto. Pablo Da Silveira (eventual ministro de Educación) es muy enfático en esto. Si queremos ver los números, veamos de educación. Veamos la población de 18 años y cómo sólo la mitad concurre a centros educativos”, dijo Arbeleche. “Los indicadores son sobre la calidad del gasto y no sobre los recursos. ¿Hay que seguir destinando recursos? Sí hay que seguir”, afirmó.