El directorio del Partido Nacional realiza gestiones para que el Banco República (BROU) adquiera el apero del caudillo nacionalista Aparicio Saravia .
El directorio del Partido Nacional realiza gestiones para que el Banco República (BROU) adquiera el apero del caudillo nacionalista Aparicio Saravia .
El senador Jorge Saravia, descendiente del histórico líder blanco, expresó a El Observador que se espera que el BROU pueda adquirir las piezas tal como ha hecho recientemente con otras obras de arte uruguayas que se han puesto en subasta.
“Sabemos que es difícil porque hay muchos interesados de Brasil que vienen fuertes para quedarse con los objetos”, dijo Saravia, quien recordó que en 2004 el apero fue comprado por un brasileño pero no pudo efectivizarse la adquisición porque salió un decreto que impedía la salida del país de los artículos. Agregó, que en el sur de Brasil hay un reconocimiento muy importante por Aparicio, por eso el interés desde esa región.
Las piezas que integran el apero son el recado de cuero con cabezales de plata y oro con el escudo nacional en relieve de oro, la fusta de plata y oro con la figura de una pierna de mujer en el mango, y los estribos con campanas de plata y oro.
La base con la que el apero saldrá a la venta es de US$320.000. Para Saravia ese monto será superado ampliamente.
El legislador indicó que hubo contactos con el BROU y que ahora depende de su directorio decidir si pujarán por el apero. “Ya han comprado obras por un mayor precio”, dijo Saravia, quien destacó que los objetos pueden ser una atracción muy interesante para el Museo del Gaucho y la Moneda que desarrolla el BROU.
La decisión de que el apero y demás pertenecías de Aparicio Saravia fueran a remate fue tomada por seis primos de Jorge Saravia, hijos de Carlos Saravia, fallecido hace unos años. El remate forma parte de una sucesión que se debe dividir en seis partes.
El senador señaló que tiene contacto directo con ellos pero dijo que es muy difícil que todas las partes estuvieran de acuerdo para cancelar la venta al mejor postor.
“Si fuera mío yo no lo vendería ni por todo el oro del mundo”, dijo Saravia. “Tengo algunos objetos de Aparicio, unas cartas y unas cadenas de montura, y las cuido como si fueran oro”, agregó.
Las pertenencias se salvaron de la expropiación de los objetos y el casco de la estancia El Cordobés, que se hizo en la dictadura y que fueron a parar a un museo. Saravia señaló que el apero y demás pertenencias estaban en Brasil en ese momento, por lo que no pudieron ser expropiadas.