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El legendario maestro del ajedrez, el estadounidense Bobby Fischer acusó al presidente George W. Bush de ser "un criminal", luego de ser liberado tras ocho meses de detención en Japón, desde donde estuvo cerca de ser extraditado a Estados Unidos.

Visiblemente emocionado, con una larga barba blanca, Fischer tampoco reparó en críticas hacia Japón, un país que desde su punto de vista está "muy, muy corrompido".

Fischer abordó un avión de Scandinavian Airlines desde el aeropuerto de Narita, próximo a Tokio, a las 13H02 locales (0402 GMT) con destino a Islandia.

(AFP)

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