Caminar por el Parque Batlle a la hora 16 era ayer como cruzar una zona de guerra. Policías de todo tipo y color custodiaban los alrededores del Estadio Centenario. Nacional y Peñarol se enfrentaban a la hora 17 en un clásico precedido de varios hechos de violencia dentro y fuera de las canchas.
Por eso el operativo policial movilizó a un millar de efectivos. Por eso varias horas antes del partido muchos hinchas habían sido detenidos. Por eso, la tribuna Olímpica –habilitada a los ponchazos, a último momento– lucía tristemente desolada.
Bochornoso: así fue la tarde en la que se suspendió el fútbol
Luego que fueran detenidos tres cabecillas de la barra, la hinchada de Peñarol desbordó violencia