El Banco de Previsión Social (BPS) resolvió adelantar el pago de jubilaciones y pensiones correspondiente al mes de marzo.
El Banco de Previsión Social (BPS) resolvió adelantar el pago de jubilaciones y pensiones correspondiente al mes de marzo.
Según el calendario original de pagos, estaba previsto que esas prestaciones se hicieran efectivas a partir del 6 de abril, luego de Semana Santa.
Tomando en cuenta esa situación, el BPS resolvió que se esos pagos se comiencen a hacer el lunes 29 de marzo, informó el banco este sábado. De esa manera, jubilados y pensionistas podrán contar con el dinero a comienzo de mes y no tendrán que esperar una semana.
El banco hizo gestiones con el Ministerio de Economía y Finanzas, para poder cambiar el calendario de pagos original.
Por otra parte, el calendario de pagos de las pasividades correspondientes al mes de febrero, que se abonan los primeros días de marzo, permanece incambiado. Se iniciará el martes 2 de marzo para quienes cobran por banco, y a partir del jueves 4 en los locales de las redes de cobros y pagos de todo el país.
Las jubilaciones y pensiones aumentaron este año un 7,58%.
Con el Índice Medio de Salarios Nominal (IMSN) del período comprendido entre enero y noviembre, se había establecido el ajuste provisorio que comenzó a regir partir de enero de 2021 (7,57%), y que ya fue percibido en los pagos realizados en febrero.
Con el resultado del IMSN de todo el año ese piso de 7,57% tuvo un mínimo ajuste, y se reliquidará la diferencia en el pago correspondiente a febrero.
De esa forma, en marzo se cobrará el aumento completo (7,58%) más un 0,01% pendiente del ajuste provisorio determinado en enero.
En el caso de aquellas personas que, por ejemplo, se hayan jubilado en los últimos 12 meses, el aumento será proporcionalmente menor, según la fecha de alta de la pasividad.
Hasta 2019 y por 14 años consecutivos, las pasividades habían aumentado por encima de la evolución de los precios. En 2020, la inflación se ubicó en 9,4%, por lo que la corrección de 7,58 % está casi 2% por debajo de la evolución que registraron los precios. De esta forma, las jubilaciones vuelven a perder poder adquisitivo.
Hace poco más de dos años la ley de Inclusión Financiera estableció que las jubilaciones y pensiones con altas posteriores a noviembre de 2015 debían cobrarse a través de medios electrónicos. Esa obligación duró poco y a fines de 2018 el Poder Ejecutivo introdujo algunas flexibilizaciones.
Ahora las personas mantienen el derecho de acceder de forma gratuita a una cuenta bancaria o instrumento de dinero electrónico para cobrar su retribución si así lo quieren, pero se les exime de la obligación de cobrar por estos medios y lo pueden hacer también en efectivo.
Es decir, que pueden optar por cobrar en efectivo en los agentes habilitados del Banco de Previsión Social (BPS), o a través de una cuenta bancaria en instituciones de intermediación financiera (BROU y bancos privados) o instituciones emisoras de dinero electrónico: Mi Dinero, Prex y Anda.