BQB descarta efecto en operativa pese a suspensión de organismo internacional
La IATA dio de baja a la aerolinea por impago en sus obligaciones
Los vaivenes de los últimos meses le traen más dolores de cabeza al empresario Juan Carlos López Mena. Su línea aérea BQB fue dada de baja de la IATA “por no pago”, dijo ayer una fuente del Ministerio de Transporte y Obras Públicas (MTOP) a El Observador. Sin embargo, desde BQB aseguran que se trata de una demora administrativa y que todo quedará solucionado en los próximos días.
Cada compañía está obligada a abonar una comisión a este organismo que regula el transporte aéreo internacional por los pasajes que coloca. De todos modos, BQB podrá continuar volando a Uruguay, Argentina, Brasil y Paraguay.
BQB, indicó que se trata de una demora por pasajes endosados a otras aerolíneas, en momentos de alto tráfico aéreo como sucedió en el pasado Mundial de Brasil. “Es cierto que BQB tiene una deuda con IATA con pocos días de atraso. Las facturas impagas corresponden a pasajes endosados y BQB está realizando la conciliación de los importes facturados para determinar si efectivamente corresponden con los endosos realizados. En los próximos días quedará solucionado el tema”, indicó una fuente de BQB a El Observador.
La aerolinea “no perdió nada”, señaló. “IATA lo suspendió, de acuerdo al reglamento, por haber pasado 72 horas sin pagar la última factura. La semana próxima se terminará la conciliación, se pagará, y IATA restablecerá el servicio”, aseguró.
La fuente del MTOP dijo que, en estas condiciones, los planes de expansión de BQB “se cancelan”. Sin embargo, desde la empresa negaron que este incidente altere alguno de sus proyectos. La empresa de López Mena, quien también es propietario de la naviera Buquebus, tiene entre sus propósitos ampliar la flota y las líneas que conecta con países de la región.
A principios de agosto, la aerolínea BQB decidió enviar a 55 trabajadores al seguro de paro en un contexto de reestructura de la compañía, publicó El País. La medida correspondió a que la autoridad aeronáutica de Argentina no avaló los permisos para ampliar sus destinos en ese país, como Córdoba. BQB sí había obtenido la autorización por parte de la Dirección Nacional de Aviación Civil (Dinacia). Esos trabajadores, especialmente personal de a bordo, habían sido contratados con el fin de ampliar los vuelos en Argentina.
La reestructura de la firma, que se inició en julio, llevó a cancelar el contrato de leasing por un avión Airbus A 320 y el abandono de las líneas a San Pablo, Curitiba y Ezeiza. BQB hoy vuela a Aeroparque de Buenos Aires, Asunción y Porto Alegre. Los problemas de la compañía aérea corren en paralelo con aquellos que acarrea su propietario por el caso Pluna. La semana pasada fracasó la audiencia de conciliación entre el empresario y su exabogado, Daniel Rocca, quien le entabló una demanda civil por US$ 2 millones por supuestos haberes impagos por asesoramiento en el caso Pluna.
De todos modos, logró solucionar a inicios de mes con el Banco República el aval por US$ 13,7 millones que otorgó el Brou en 2012 a la aerolínea española Cosmo. Esta compañía, en aquel famoso remate, ofertó por los siete aviones Bombardier de Pluna por US$ 137 millones.